Platos fríos

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Helados y polos

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Bundt cakes

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Mostrando entradas con la etiqueta HELADOS Y POLOS. Mostrar todas las entradas
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New York Cheesecake Popsicles (polos de tarta de queso)

 ¡Mi tarta favorita de todos los tiempos, en formato polo! Hoy estoy súper contenta, porque por fin me he atrevido a convertir mi postre predilecto en un polo rico, refrescante y desnatado. ¿Qué me decís del colorcito, eh?




Los arándanos tienen ese nosequé que atrapan mi atención y mi paladar. Por algo mi mermelada favorita es la de esta fruta.

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Polos de Plátano, Aguacate y Té Matcha. Veganos y sin azúcar.

 Ya empieza a subir el termómetro, así que vamos empezando con recetas refrescantes. Ya sabéis que yo, en cuanto hace algo de calorcito, me tiro a los polos como una posesa.




Pero no a unos polos cualquiera: siempre que puedo, caseros y con mucha fruta.

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Helado de Paraguayos (Vegano y sin gluten)

El caloraco ha llegado para quedarse, ¿quien dijo miedo?



Pues sí, como dice la cancioncita: "el verano ya llegó, ya llegó. ya llegó..." y con él las temperaturas insoportables, la humedad axfisiante y las pocas ganas de cocinar, ¿me equivoco? Pero no tiene porqué ser así. Llevo algunos años viviendo en el pueblo, dedicándome a cosechar tomates y pasando largas horas de sobremesa bajo el sol, faenando. Y no me he muerto. Todo es aclimatarse.
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Polos de Plátano y Mantequilla de cacahuete

Ya aprieta el calorcito, ¿eh? Y ya parece que vamos recuperando, poco a poco, algo de libertad. Ya podemos salir más allá del parque de la esquina, con cuidado y cumpliendo las normas, claro está. Pero un poco de libertad nos ha hecho algo más felices.


Tan felices como un niño comiendo un polo, y si encima es casero, tanto mejor.

He hecho polos de plátano mil y una veces, con diferentes añadidos, y la versión que hoy os traigo es de lo más sencilla y sobre todo, deliciosa. Tres ingredientes, unos añadidos extra (que son completamente prescindibles, pero dan el toque), y nos montamos una merienda deliciosa. Yo necesito poca cosa más.


Quienes me seguís por Instagram ya pudisteis vislumbrar algo. Os pregunté qué haríais vosotras con unos plátanos prácticamente negros. Yo tengo mil y una recetas con ellos, pero pese a hacer polos muy a menudo, no os había compartido ninguna receta como ésta.


Estoy probando la nueva interfaz de blogger, y he de decir que no me gusta. No la veo tan intuitiva y no me permite ver el trabajo que vas haciendo a golpe de vista. No sé, supongo que será cuestión de acostumbrarse. Pero gustarme, ya os digo yo que no me gusta. 


En fin, volviendo a los polos, os diré que la textura es muy rica, no cristalizan y se deshacen en la boca. El añadido de chocolate y coco, es totalmente opcional, pero muy aconsejable. Podéis simplemente derretir unas perlas de chocolate negro para bañar los polos, pero yo tengo manteca de cacao y he preparado un chocolate desde cero. Pero como os digo, vosotras podéis simplemente derretir chocolate, eso sí, si queréis unos polos totalmente veganos y sin lactosa, mirad que no contenga leche.

Como mis polos están hechos con plátanos pasaditos de vueltas, los voy a mandar directamente al proyecto de Marisa, 1+-100, desperdicio 0, en el cual estoy muy involucrada y tengo algo abandonado. Aunque ahora que lo pienso, hace más de un mes que no publico nada, a ver si pongo remedio a ésto.


Si los haceis, no dudéis en mandarme fotos para que los vea. Mi insta: @mabel_kitchen. Estaré encantada de verlos y compartirlos. Eso si, sólo salen cuatro, y no creo que os duren demasiado... estáis advertidas ¡se comen sin sentir! Y están verdaderamente buenos, palabrita.


Así no hay excusa para no comer fruta, y la mantequilla de cacahuete les da un puntito genial. ¿Nos animamos?



INGREDIENTES (para cuatro polos):


  • 3 plátanos muy muy maduros.
  • 125 ml de leche de soja.
  • 2 cucharadas soperas de mantequilla de cacahuete.

para el baño de chocolate y coco:

  • 1 puñadito de manteca de cacao
  • 2 cucharadas soperas rasas de cacao puro en polvo.
  • 1 cucharada sopera rasa de azúcar glas.
  • 1 puñado de coco deshidratado.


PREPARACIÓN:

En el vaso de la batidora ponemos los ingredientes de los polos y trituramos, muy bien, hasta que no queden grumos. Lo vertemos en los moldes de polo y llevamos al congelador unas dos horas. Pasado este tiempo, clavamos los palitos de madera y dejamos al menos, dos horas más.

Para la cobertura, fundimos la manteca de cacao en el microondas, cuidando que no coja mucha temperatura, vamos poniendo de 15 en 15 segundos, sin dejar de remover, hasta que quede totalmente líquida pero sin calentarse demasiado.

Llegado este punto, añadimos poco a poco el cacao, sin dejar de remover para eliminar posibles grumos, y una vez bien mezclado, el azúcar, repitiendo el mismo procedimiento. Mezclamos muy bien hasta que no quede ningún grumo.

Preparamos el chocolate en un bol y el coco en otro. Desmoldamos los polos, y pasamos rápidamente primero por el chocolate e inmediatamente por el coco. Depositamos en un plato forrado de film y previamente enfriado y llevamos de inmediato al congelador. Esto hay que trabajarlo deprisa, de lo contrario los polos empezarán a fundirse.

Listo. Un par de horas de frío extra y a disfrutar. 

Fácil, ¿no? y ricos ricos, sin lactosa ni gluten, no se les pude pedir más....

Mabel.





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Helado Vegano de Chocolate muy Cremoso.

A mi, la verdad, me da igual que haga calor o no si me apetece un poco de helado, ¿os pasa igual a vosotros?

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Una bola de rico helado, bien en la copa bien en un cucurrucho de galleta. Y si encima es de chocolate puro, aún mejor.
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Polos de Cerezas y Yogur.

Aquí vengo con más refuerzos contra el calor: polos y más polos. Este año me estoy luciendo con ellos. De verdad que creo que me he vuelto adicta a los polos caseros de fruta.

polos-cerezas-yogur


Y es que no hay nada más sano, sencillo, refrescante, barato y divertido que hacer polos caseros. Bueno, baratos siempre según de qué los hagas. Yo, como sabéis, soy firme defensora de los productos de temporada. Y esta vez los he hecho con unas cerezas deliciosas que podemos disfrutar ahora y no por demasiado tiempo.
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Polos de Sandia y Fresa (Sin Azúcar).

No es un polo de sandía, es el polo de sandía. Refrescante, con el punto justo de acidez y sobre todo con una textura genial. ¿Se os ocurre algo mejor para combatir este calor sofocante?

polos-sandia-fresa-sin-azucar


Estos días están siendo horrorosos. He sudado tanto que no paro de beber agua, limonada  y cervezas como si no hubiera un mañana. Y cuanto más bebo, más sed tengo... para desesperarse.
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Helado de Fresa (Sin Heladera).

A veces, cuando estoy en el huerto, me pongo a arreglar el mundo. Normalmente suelo hacerlo discutiendo conmigo misma, pero el otro día tenía compañero y nos pusimos a divagar.

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Aquel me decía que tenía ganas de tomarse un mes de agosto de vacaciones. Claro, pensé yo, yo también lo solía tener cuando no vivía en el campo.
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Polos de Limoncello (y la receta del Limoncello casero).

Contra el calor tengo la solución: polos. Polos a tutiplén y a cualquier hora del día.

polos-limoncello


Y si son caseros, tanto mejor. Aunque los que os traigo hoy sí que llevan azúcar, en contra a lo que os tengo acostumbrados.
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Polos De Lima y Aguacate (receta vegana)

¿Quién dijo que el calor no llegaba este año? ¿Quién?  Porque desde luego, tardar ha tardado pero ha llegado con fuerza. Tanta, que los primeros días no he valido ni un duro.

polos-lima-aguacate


Pero como os lo cuento. Quienes me conocen quizás no se han dado cuenta, pero me ha costado horrores adaptarme.
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Polos Morir Soñando.

¡Sigo aquí! No sabéis cómo os he echado de menos...

polos-morir-soñando


Pero es que, como dice Lucia Be, no me da la vida.
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POLOS DE CHOCOLATE (VEGANOS Y SIN GLUTEN)

Lo prometido es deuda, aquí tenéis los polos mas chocolateros del blog.

polos-chocolate-veganos-sin-gluten


Al menos de momento. Sigo experimentando, y si encima podemos hacerlos para intoletantes, pues tanto mejor.
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Polos de Fresas y Yogur.

Sí, vale. Igual me he adelantado un poquito... ¿pero a que son cucos? Tan rositas ellos y tan ricos...

polos-fresas-yogur


Y tan sanos y llenos de fruta. ¡Y sin demasiadas calorías!
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Magnum Caseros de Vainilla y Chocolate negro, sin gluten y sin lactosa.

¡Marchando polos para la tropa!

magnum-vegano


Sí, para todos. Porque estos polos no sólo son deliciosos, sino que no llevan ni gluten ni lactosa. Ni tampoco huevo, pero no por ello están menos ricos...¡qué va! Tienen un interior de almendra, vainilla y un toque de coco, que apenas se aprecia. Pero vamos, ricos y refrescantes son un rato.

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Milhojas Helado de Trufa

¿Os apetece un trocito de tarta helada?



La cosecha ha dado comienzo. Mi particular veraneo ya está en marcha. Me esperan unas ocho semanas de mañanas trabajando en el huerto y tardes recolectando sus frutos. No puedo ser más feliz. No sabéis lo placentero que me resulta ver el proceso de las plantas: desde los primeros brotes, pasando por la floración y terminando cuando disfrutamos de esos frutos inmensos y jugosos.

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Helado de Moras (vegano).

Aunque el incipiente calorcito ha decidido llegar a su debido tiempo, y ha vuelto a refrescar, no le digo no a un buen helado casero.



He vuelto a utilizar la fórmula del plátano maduro. Da un juego tremendo, ya que podéis hacer el helado de infinitos sabores. Y no, aunque creáis que compro los plátanos ya maduros o que dejo que se maduren adrede, no es así. Lo que sucedió es que se acercaba la hora de marcharme de vacaciones, y tenía que vaciar la nevera. Aparecieron tres plátanos ya maduros en el cajón de la fruta, y decidí pelarlos, cortarlos en trozos y congelarlos para utilizarlos a la vuelta.



Esta receta para hacer helados es fabulosa, ya que no lleva ni gluten, ni huevo ni lácteos. Aunque sé que el plátano no lo puede tomar todo el mundo, a quienes sí pueden les resultará un helado rico, cremoso y facilísimo de hacer. Lo de las moras, resulta que haciendo limpieza de despensa apareció un tarro de confitura de moras que hice este verano. Voilá, se me encendió una bombillita y recordé que había congelado algunas moras sueltas para hacer algún dulce con esa misma confitura, y utilizarlas de decoración. Pues bien, aquí la primera de las sugerencias.



Un simple chorro de leche de soja para aligerar la mezcla y helado listo. Como la mermelada ya lleva azúcar (y aunque no lo lleve, estará dulce), no necesitamos ningún aditivo más. Para tomar en el momento o guardar en el congelador, queda igual de cremoso.

Con esta receta participo en el reto de mi amiga Marisa y de Rosalía, Reciclando Sabores.



Tiempo: 5 min (partiendo de que el plátano lo tenemos congelado de antemano).

Ingredientes (para 2-3 raciones):

-3 plátanos muy maduros, pelados y congelados en trozos.
-2 cucharadas soperas colmadas de confitura o mermelada de mora, casera o comprada.
-80 cc de leche de soja (o de cualquier leche vegetal a nuestro gusto).

Ponemos los ingredientes en el procesador de alimentos, trituramos a conciencia y servimos enseguida. También podemos ponerlo en una tarrina y llevar al congelador, yo lo hice así, y sólo tendremos que sacar el helado cinco minutos antes de consumir para que se atempere.

¡Delicioso y supersencillo!
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Helado de Frambuesa (vegano).


Sí, ya sé que es pronto para estas cositas, pero hay que empezar algún día, ¿no?

helado-frambuesa-vegano


Tenía unas ganas enormes de publicar esta receta. El helado hecho simplemente con plátano congelado es simplemente genial. Y lo mejor es que puedes variar el sabor a tu gusto. Además, no sólo está delicioso sino que es sencillísimo de preparar y es difícil que contenga alérgenos, ya que no lleva ni lácteos, ni huevo, ni tampoco gluten.

Cuando hice la tarta anterior, me sobraron algunas frambuesas ya que no puse demasiadas en la cobertura. Abrí la nevera y me encontré con dos plátanos muy, muy maduros. La pulpa estaba casi marrón, y ello no sólo no es un problema para mí, sino que me vino genial para publicar de una vez este helado.

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En verano no tengo tiempo de fotografiar helados, ya que normalmente los comemos casi casi de la cubeta. Además, el calor hace que se derritan rápidamente. Ese problema no lo he tenido esta vez, ya que de hecho el helado necesitó unos diez minutos para quedar cremoso tras sacarlo del congelador. Lo normal es tomar este helado recién hecho, directamente del robot de cocina. Pero me tenía que ir y también quería experimentar si después de unas horas de congelador el helado seguía manteniendo una textura cremosa y sin cristalizar. Y la verdad es que así fue.

helado-frambuesa-vegano


Este hecho tal vez se deba a que endulcé el helado con un resto del jarabe de limón de macerar las frutas de la tarta anterior, lo cual viene a ser como si pusiéramos azúcar invertido o miel (aunque con miel dejaría de ser vegano), que sería la mejor opción si no queremos añadir azúcar blanco. El jarabe no sólo tenía un sabor a limón delicioso, sino que había cogido el sabor de las fresas y las frambuesas del macerado. Vamos, que esto malo no podía estar de ninguna de las maneras.

Podemos variar el sabor de la fruta, usando moras, fresas, arándanos (ay omá), kiwis o incluso cacao en polvo sin azúcar. Sólo tened en cuenta que, cuanto más maduros estén los plátanos, tanto más rico y mejor saldrá el helado.

Con esta receta participo, ya que he reciclado plátanos y jarabe de frutas, en el reto de mi amiga Marisa y de Rosalía, Reciclando Sabores.



Tiempo: 3 horas de congelar las frutas y 5 min de preparación.

Ingredientes (para dos o tres raciones):

-3 plátanos, lo más maduros posible. Yo usé 2 muy maduros y 1 en su punto.
-18 frambuesas.
-30 ml de jarabe de frutas, azúcar invertido o miel.

Pelamos los plátanos y cortamos en rebanadas de 1 cm. Congelamos los plátanos y las frambuesas en una bolsa zip o similar.

Pasadas mínimo tres horas, ya podemos proceder: ponemos la fruta con el jarabe en el vaso del robot de cocina y trituramos a conciencia. Cuando no queden trocitos (o si te gusta, alguno pequeño), vertemos en vasos y servimos.

Yo lo he aderezado con sirope de chocolate y nueces troceadas.

Delicioso, palabrita de Santa Rita.
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Polos de frutas del bosque y Limonada de hierbabuena.

Un mes más nos reunimos las chicas de Hoy Compartimos.

Mis veranos normalmente son temporadas de mucho trabajo. No es ninguna nueva, siempre os lo he contado con pelos y señales. Mi huerta me reclama y las hortalizas necesitan mimos y tiempo que dedicarles para que me ofrezcan su mejor cara.

Pero eso no quita de que disfrute de momentos de asueto. De momentos únicos los sábados que es el día de descanso. Una bebida fresquita, un helado, una cervecita en el bar de la esquina. Esos momentos que te hacen disfrutar de la estación cuando cae el sol al atardecer y siempre en buena compañía.

¿Y hay algo más veraniego que un polo? Y si encima es tan bonito como éstos, mejor que mejor.



Facilísimos y con un color que entra por los ojos. Tan sencillos como mezclar 200 cc de leche evaporada, un buen puñado de frutas del bosque congeladas y una cucharada sopera de azúcar. Trituramos con la batidora y llenamos los moldes. Al congelador toda la noche y listos.



Ricos y súper refrescantes. ¡Ideales para compartir con nuestros seres queridos!

¿Y la sed que nos entra en verano? De pequeña nunca faltaba en mi casa una jarra de limonada en la nevera. Os traigo hoy una versión más elaborada que la que me hacía mi abuela, mucho más sabrosa y ni os cuento lo refrescante que es.





El toque de la hierbabuena la hace súper estimulante. Nos deja el cuerpo fresquito e incluso diría que es tonificante, porque (al menos a mi) abre el apetito, cosa que en verano se pierde con facilidad.



Nada más fácil de preparar: ponemos en el vaso de la batidora el zumo de dos limones, un puñado de hojas de hierbabuena fresca, una taza de café de azúcar invertido (en su defecto, azúcar normal) y un vaso de agua mineral. Trituramos bien. Ponemos en una jarra de litro y medio y terminamos de llenar con más agua. Refrigeramos varias horas. Servimos con hielo, rodajas de limón y una ramita de hierbabuena fresca.
¡Casi casi un mojito sin alcohol!

Dos buenas fórmulas para disfrutar el verano en compañía. Y si queréis ver el veranito del resto de mis compañeras, haced click aquí.

¡Mil besos, amores!

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Polos de Fresa y Nata.

¡Te invito a un polo!

Si te gustan las fresas con nata, te encantarán estos polos. Su textura es cremosa y su sabor muy rico.



Esta receta era una de las que tenía pendientes. Polos de fresa ¡cómo no! Y no, estos no son del libro de Sandra Mangas. ¿Que no sabes a qué me refiero? Pero si lo estoy sorteando... Si quieres apuntarte, haz click aquí.



Aprovechando que aún hay fresas ricas por el mercado me he marcado esta golosina. Porque sí, es una golosina. En casa nos han encantado.

Con esta receta os dejo hasta nueva orden. Creo que no publicaré en unas tres semanas (a excepción del resultado del sorteo, claro está). No me da la vida. Estaré muy muy ocupada pero con muchas propuestas ricas en el tintero ¡Prometido!



Tenéis que probarlos. Lo tienen todo: ricos, fáciles y súper bonitos. ¿Quién da más?

Ingredientes (para cuatro polos):

-6 fresas medianas.
-150 ml de nata para montar.
-150 ml de azúcar invertido.

Lo primero que haremos es preparar el azúcar invertido. Para preparar el azúcar tenéis la receta en esta entrada. Recordad que antes de usarlo debe estar ya frío.

Ponemos en la batidora las fresas troceadas y limpias, la nata y el azúcar invertido. Vertemos en los moldes de polo y llevamos al congelador. Dejamos unas dos horas.

Pasado ese tiempo, introducimos los palitos de madera. Dejamos otras tres horas, o si es toda la noche mejor.

Para tomar, pasamos el molde unos segundos debajo del chorro del grifo y el polo se desprenderá solo.

Ya me contaréis.

Lo dicho, ¡nos vemos prontito! Sed felices.

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Polos San Francisco.

¡Declaro oficialmente abierta la temporada heladil y poleril!



¡Mis primeros polos! Y con un sabor tan familiar... me recuerdan al famoso cocktail, por eso los he bautizado así.

De moza, cuando me iba con las amigas de copeo, recuerdo que si era aún de día siempre pedía un San Francisco. Aquella combinación de fresa y naranja (hoy sé que es en realidad granadina) me encantaba... pero eso sí, sin alcohol...En el momento en que portaba algún ingrediente etílico, el trago se parecía tanto a mi adorada Agua de Valencia que no dejaba de parecerme una imitación.



Pero de todas formas, estoy segura que si añadís un chorritín de Cointreau, no creo que pase nada... eso sí, sólo para adultos.

Por cierto, si no conocéis la historia de este famoso cocktail, yo os la cuento.

"Cuentan las crónicas que un día se quedó un barman, borracho, dormido en la barra del bar. Cuando llegó su jefe, le contó lo primero que se le pasó por la cabeza, que estaba esperando al amanecer para inmortalizar los colores en una bebida que se haría famosa en el mundo entero." Y, o este barman era un genio, o los cronistas han sabido muy bien inventarse el cuento.



Bueno, yo los he hecho tan sólo con fresas, naranjas que aún quedaban por el campo y azúcar invertido. Creo que tendré que repetir, porque han gustado tanto que ya no queda ni uno. Y a los próximos, un chorrito de limón.

Qué, ¿probamos?

Ingredientes (para 6 polos):

-1 vaso de los de agua de azúcar.
-1 vaso de los de agua de agua (léase H2O)
-300 cc de zumo de naranja. Si es natural, mejor.
-6 fresas medianas.
-un chorro de zumo de limón (optativo).

Primero preparamos el azúcar invertido. En un cazo, ponemos el agua y el azúcar junto con la ralladura de una naranja (sólo la parte naranja). Llevamos a ebullición, y cuando empiece a borbotear bajamos el fuego al mínimo y lo tenemos dos minutos. Apagamos y dejamos enfriar por completo antes de usarlo.

Machacamos las fresas en un bol junto a tres cucharadas de azúcar invertido aromatizado. No las deshacemos del todo, que queden a grumos. Repartimos el resultado en seis moldes para helado. Llevamos al congelador.

Pasadas dos horas, preparamos el resto. Mezclamos el zumo con el resto del azúcar invertido y terminamos de llenar los moldes de polo. Devolvemos al congelador.

Para tomar, pasamos el molde de polo debajo del grifo. Damos unas vueltas y se desprenderá el polo del molde enseguida.

Con esta receta participo en el reto de Marisa BBSS. ¿Qué no sabes de qué se trata? Pásate por el blog,






Rico, rico....

¡Gracias por estar aquí!
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