Este mes las chicas de Reposteras por Europa nos llevan a un nuevo destino: Croacia. Mi elección, tras una criba no exenta de dificultades (los croatas son grandes golosos, y su repostería de lo más variada), me decidí por la Bajadera.
Este dulce en pequeño formato es un praliné de almendra o nueces y galletas, coronado por una capa de chocolate. Lo elegí por no necesitar horno ni sartén, creyendo (ingenua de mi) que sería de fácil elaboración. Cataplás, cataplasplisplás. No sólo no es precisamente fácil, sino que como reduje las raciones para que me salieran sólo tres o cuatro, no calculé bien los líquidos y me dio más de un quebradero de cabeza...a puntito estuve de tirarlo al cubo de la basura.
Al final, los astros se alinearon, metí las masas en el congelador y conseguí la textura necesaria para montar las capas. No quedó muy pulcro, pero de sabor está de escándalo.
He utilizado para la cobertura este fantástico chocolatín que venía de regalo en la revista Woman del mes de marzo. Al verlo fue cuando realmente me decidí por esta receta.
Os doy los ingredientes y la preparación, pero es mejor que la consultéis
aquí, que es de donde yo la he sacado. Quise ir por libre y me pegué un batacazo monumental. Mi recomendación es que pongáis el traductor de google y la sigáis al dedillo... está muy bien explicada.
Un descubrimiento fantástico a medio camino entre el dulce de yema y el mazapán.
Ingredientes:
Para la masa clara:
-100 ml de agua.
-120 gr de azúcar.
-70 gr de mantequilla.
-180 gr de almendras o nueces molidas.
-180 gr de galletas hechas harina.
Para la masa oscura:
-100 ml de agua.
-100 gr de azúcar.
-50 gr de mantequilla.
-100 gr de chocolate negro.
-170 gr de almendras o nueces molidas.
-170 gr de galletas hechas harina.
Para la cobertura:
-25 ml de agua.
-25 gr de azúcar.
-100 gr de chocolate negro.
-60 gr de mantequilla.
Preparación:
Preparamos un almíbar con el azúcar, el agua y la mantequilla de la masa clara. Cuando esté listo, le añadimos la almendra y la galleta y revolvemos para integrar bien. Colocamos con cuidado en una bolsa hermética sacando todo el aire posible, cerramos, aplanamos y llevamos al refrigerador.
Con la masa oscura hacemos lo mismo, integrando el chocolate después de hacer el almíbar y ya fuera del fuego. Cuando esté deshecho, añadimos la almendra y la galleta y procedemos igual que lo anterior con otra bolsa.
Dejamos enfriar muy bien en la nevera.
Unas horas después, con ayuda de un cuchillo muy afilado rajamos las bolsas, partimos por la mitad las dos masas y las superponemos intercalando los colores. Para hacer esta operación ha de estar muy seca la masa, yo necesité meterla unas horas en el congelador.
Una vez superpuestas, las volvemos a llevar al congelador mientras preparamos la cobertura.
Ponemos en un cazo al baño maría los ingredientes de la cobertura. Cuando esté lista, sacamos el dulce del frío y lo cubrimos con el chocolate.
Antes de endurecer por completo, cortamos las porciones.
Reservamos en la nevera hasta el momento de servir.
Una auténtica delicia.
Mabel.