Platos fríos

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Helados y polos

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Bundt cakes

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Sailor Man Green Smoothie.

A estas alturas supongo que ya conoceréis los famosos batidos verdes, o green smoothies, que prometen alimentarnos y llenarnos de nutrientes y vitaminas en un formato take away, y así poder seguir con nuestra apretada agenda.



No es que sean ningún milagro ni la fuente de la eterna juventud, pero a mi me encantan. Aunque yo no los utilizo en formato para llevar (de ahí el take away), pero son una solución estupenda para tomar las cinco piezas de fruta que las autoridades médicas tantas veces nos recuerdan que debemos tomar diariamiente.

Este batido recibe su nombre sailor man (popeye) gracias a las espinacas. Está hecho en un plis plas en la batidora y está llenito de nutrientes y vitaminas. La receta original es de Vitamix, pero yo le he obviado el yogur y he sustituido la piña por una naranja entera (sin corteza, eh), ya que están en su momento y tengo un montón. ¿El resultado? un batido buenísimo y saciante.



De cara a la primavera soy muy fan de almorzar este tipo de mejunjes (cuando estoy en casa), así que iré enseñándoos mis recetas favoritas de green smoothies. Aviso: ¡son adictivos y querréis probarlos con todo tipo de combinaciones!

Tiempo: cinco minutos.


Ingredientes (1 ración):

-un puñado generoso de hojas de espinaca limpias y cortadas.
-1 manzana pequeña, pelada, descorazonada y cortada en trozos.
-1 puñado de uvas blancas, bien lavadas y desgranadas.
-1 naranja, pelada, eliminada la piel blanca y cortada en trozos.
-1/2 plátano pequeño, a trozos.

Llevamos todos los ingredientes a la batidora, trituramos muy bien y tomamos inmediatamente con una pajita.

¡Está buenísimo!

Ya me diréis si os ha gustado, y si os decidís a probarlo.

Mabel.


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Mermelada especiada de Ciruelas y Dátiles.

¿Os apetece un café? Y sí, Unas galletitas con mermelada también, ¡Como no!


Estamos en temporada de ciruelas. A mi me gustan las rojas, con su pulpa dorada, dulce y jugosa. Recuerdo a mi abuela haciendo mermelada con los frutos de un ciruelo que teníamos en el chalet. Aunque ella no les quitaba el hueso, simplemente pelaba la fruta y allá cada cual si se encontraba el susodicho... "menuda faena, los quitáis vosotros y punto".

Y a ver quien la contradecía. Lo cierto es que la  mermelada estaba buenísima. Yo he emulado su receta, pero al contrario de ella sí he dejado las pieles, y por supuesto he deshuesado la fruta. Y como me gustan los sabores intensos, he decidido añadir otros aromas y texturas. Se me ocurrió añadir dátiles, y qué buena idea: además he utilizado azúcar moreno, y no demasiado. El resultado no me puede gustar más. Y al no quitar las pieles, la mermelada ha resultado de un precioso color granate,  que te entra por los ojos diciendo "Cómeme".



Buceando por ahí he encontrado la idea de utilizar dos tipos de ciruelas, y como las prunas no me agradan demasiado por resultar muy ácidas, las he mezclado con las rojas a ver qué pasaba.. Los dos tipos de fruta se complementan estupendamente, y los dátiles contribuyen a que el producto tenga el dulzor necesario, pese a no llevar demasiado azúcar.Vamos, una auténtica delicia.


Con esta receta participo en El Reto de Pilar Monge, Reto Color y Sabor de Temporada.



Ingredientes (para tres tarros de 300 gr):

-500 Gr de ciruelas rojas.
-500 Gr de ciruelas Prunas.
-12 Dátiles en rama.
-1 Vaso (de los de agua) de azúcar moreno.
-Unos trozos de cáscara de lima.
-5 Clavos de olor.
-una ramita de canela.

El día de antes, ponemos En un bol capaz la fruta partida por la mitad y deshuesada, los dátiles deshuesados ​​(a rodajas finitas), el azúcar y los aromas. Tapamos y dejamos reposar hasta el día siguiente.

En una olla de fondo grueso, vertemos la fruta. Cocemos a fuego medio-bajo durante una hora, mas o menos, hasta que haya espesado lo suficiente. A mi no me gusta triturar la fruta, simplemente voy removiendo con una cuchara de madera para ir deshaciéndola, aunque no del todo.

Mientras, esterilizamos tres tarros con sus tapas hirviéndolos cinco minutos.

En cuanto la mermelada esté a nuestro gusto, retiramos la canela y la cáscara. Vertemos en los tarros, llenándolos hasta el borde. Cerramos fuerte y los ponemos boca abajo hasta que se enfríen.

Si queremos conservarlos largo tiempo, esterilizaremos los tarros una vez enfriados poniéndolos al baño maría durante diez minutos.

¡Deliciosa con sabor y muy intenso y aromático!

Mil besos, amores.
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Confitura de Pimientos.

Y sigo monotemática.



Las confituras de verduras u hortalizas no son santo de mi devoción. Me resultan complicadas, no termino de apreciar ese contraste del dulce y del salado. Sin embargo hay dos al menos que sí se salvan, una de ellas es la de cebolla. La otra es ésta que hoy os enseño.

Es deliciosa. Perfecta para combinar con patés, quesos (sobre todo el de cabra), jamón, salchichón de buena calidad, etc. Personalmente me encanta con patés finos y con el salchicón ibérico, con mucha pimienta. La había hecho en otras ocasiones, pero esta vez creo que ha quedado, sino perfecta, estupenda de sabor y de acidez.




Si sois valientes, podéis encender el horno y así poder asar los pimientos y pelarlos después concienzudamente. Pero yo me he limitado a cocerlos en el microondas, y después de triturados la piel ni se advierte al probar la confitura.



He utilizado tres pimientos rojos, pero es que mis pimientos son de tamaño xxl, id a la entrada anterior y comprobadlo. Tiene que quedar al menos un kilo de pimientos una vez cocidos o asados para seguir las proporciones de la receta. Si os atrevéis, no os defraudará.

Ingredientes (para unos tres botes de 400cc):

-1 kg y cuarto de pimientos rojos.
-250 g de azúcar moreno.
-100 ml de vinagre de vino blanco.

Lavamos los pimientos y los cortamos en tiritas. Eliminamos bien todas las semillas. Depositamos en un recipiente apto para el microondas y los hacemos a potencia máxima veinte minutos.

Dejamos enfriar totalmente. Yo los dejé de un día para otro.

Escurrimos bien el caldo que han soltado los pimientos. Ponemos los pimientos en una olla y añadimos el azúcar y el vinagre. Trituramos los pimientos con la batidora.

Cocemos a fuego bajo hasta que haya evaporado todo el líquido y la consistencia sea de mermelada.

Mientras se hace la confitura podemos esterilizar los tarros y las tapas hirviéndolas unos diez minutos.

Aún caliente la confitura, vertemos en los tarros llenándolos hasta el borde. Cerramos de inmediato apretando bien y dejamos templar poniendo los tarros boca abajo. De este modo se crea el vacío. Si los vamos a conservar en la nevera, la confitura está lista.

Para conservarla por varios meses en la despensa, podemos esterilizar los botes ya llenos bien cubiertos de agua hirviéndolos durante diez minutos.

El vinagre le da el puntito ácido y ayuda en la conservación. La cantidad de azúcar hace que no quede demasiado dulce, pero con la textura y apariencia de la confitura. Está buenísima.

¡Por cierto, es un regalo estupendo! Yo creo que voy a repartir dosis de felicidad en forma de tarritos de confitura de pimientos... 

Espero que os haya gustado. Mil besos y gracias por estar aquí.
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Flan de Huevo y Nata.

¿A que apetece un flanecito de éstos?



¡No me diréis que no! Tan jugositos y tan morenitos... Y no, en pequeñas porciones nada engorda (quien engorda eres tú).



Jajaja... yo siempre tan positiva. La verdad es que le tenía un montón de ganas a esta receta. Y, gracias a las tres semanas tan intensas que he tenido (tengo compañeras que pueden atestiguarlo), he perdido tres kilos, con lo cual tengo derecho a un homenaje... ¿no os parece?



Este postre de domingo me recuerda al maravilloso y lleno de burbujas flan de huevo que me hacía mi abuela. Las tardes de sábado, en la casita de campo que tenía y en la cual reside ahora mi madre, mi iaia me preparaba unos flanes de huevo que te caías de espaldas. Siempre usaba el flan chino Mandarín, el cual hace tiempo que dejé de ver por los comercios. Y el caramelo de Royal. Y aquí sí, aquí tengo que deciros que para que esté todo lo rico que ha de estar debéis usar este caramelo. En caso contrario no me responsabilizo del resultado. He dicho.

Bien, no me enrollo más. Si queréis prepararlo, atentas a lo que sigue.

Tiempo: 60 min + tres horas de enfriado.

Ingredientes (para 6 flanes):

-200 cc de nata para montar.
-200 cc de leche semi.
-4 huevos.
-4 cucharadas soperas de azúcar.
-caramelo líquido Royal.

Encendemos el horno a 180º.

Ponemos en el vaso de la batidora todos los ingredientes menos el caramelo. Batimos bien. Una vez bien mezclado, echamos un chorro de caramelo y lo disolvemos bien.

En seis moldes o vasitos de yogur limpios, como en mi caso, ponemos un fondo de caramelo. Vertemos de forma equitativa la mezcla de huevos, llenando hasta un cm del borde.

Colocamos en una bandeja de horno con dos dedos de agua. Llevamos al horno como unos cincuenta minutos o hasta que los flanes rebosen los bordes de los envases. Tranquilas, al enfriarse se bajarán.

Sacamos del horno y dejamos enfriar. Yo he pensado la receta para no desmoldarlos. Si usamos moldes de flan y sí queréis desmoldar ( y complicaros la vida), os recomiendo dejar de un día para otro para evitar sorpresas.

Manual de uso: Se comen mezclando el flan con el caramelo del fondo.

Deliciosos. Palabrita de blogger.

¡Mil besos y gracias por estar aquí!

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CHEESECAKE DE CHOCOLATE AL MINUTO...para dos.

¡Feliz martes!

Siempre me han encantado los tarros de cristal de las conservas. Guardo un batallón, que son de lo más prácticos cuando me decido a hacer mermeladas. Pero a veces te encuentras con algunos tan chulos y con un tamaño tan práctico, que decides darles un nuevo uso.





Uno de los grandes problemas de cocinar para dos son los dulces. Todas las recetas de bizcochos y tartas están pensadas para 6 o más personas, y a mi me apetece a veces un caprichito, pero tengo que cocinar dulce para una semana... ¿y quien se lo acaba zampando todo?... ¡Adivinen!



Así que me puesto a investigar. Las raciones no sólo quedan monísimas, sino que resultan la mar de prácticas. Estos botes tienen una capacidad de unos 380ml, las tapas vienen genial para conservar los dulces en la nevera, y resultan perfectos para experimentar distintas tartas en tarro para compartir entre dos.



Esta receta sólo tiene una dificultad, y es no pasarse de tiempo en el microondas. Para los amantes del queso es perfecta. Como a mi chico no le gusta el queso tengo merendola para dos tardes, ¡y sin remordimientos!



La receta la vi aquí, y pensé que era perfecta para probar un cheesecake al que hacía tiempo que le tenía ganas. 



Y ya de paso, recuperamos los CHOCOMARTES, que habían caído casi en el olvido...


Tiempo: 15 min. más unas horas de reposo en la nevera.

Ingredientes (para dos raciones):

-3 cucharadas soperas de harina.
-3 cucharadas soperas de leche.
-2 cucharadas soperas de aceite.
-2 cucharadas soperas de cacao en polvo.
-2 cucharadas soperas de azúcar.
-1 cucharada de café de vainilla en polvo.
-1 cucharada de café de agua de azahar.
-1 cucharada de café de levadura tipo Royal.
-1 pizca de sal.

Para la cheesecream:

-2 cucharadas soperas generosas de queso en crema (yo usé uno tipo Philadelphia, de 17%mg)
-2 cucharadas soperas de leche.
-1 cucharada sopera de azúcar glas
-1 cucharada de café de cacao en polvo.
-chocolate blanco rallado para decorar.

Mezclamos muy bien en un bol los ingredientes secos del bizcocho. Añadimos los ingredientes húmedos y hacemos una pasta. Si queda muy densa, podemos ir añadiendo un chorrito de leche hasta que podamos trabajarla.

Repartimos la masa en dos recipientes de cristal aptos para el microondas. Ponemos al 100% de potencia un minuto. Si vemos que está aún muy húmedo, dejamos 30 segundos más. OJO: nunca dejar más de dos minutos, so pena de que se seque demasiado. Dejamos enfriar.

Preparamos la cheesecream batiendo los ingredientes menos el chocolate blanco. La repartimos en los dos bizcochitos y llevamos al frigo al menos dos horas.

Para servir, decoramos con el chocolate blanco rallado.

Si no os gusta el agua de azahar, podéis suprimirla. Y el queso lo podéis sustituir por uno de 0% de mg, este estaba rico pero quizás os resulte algo pesado.

Como casi todos los postres, mejora con un día de reposo en la nevera.

Bueno, seguiremos experimentando. ¡Me gustan las tartas en tarro!

Besos y gracias por estar aquí.
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SALAD IN A JAR (ensaladas en un bote)... el mejor tupper.


Feliz lunes a tod@s.




Lo que os voy a contar no es ningún secreto. Mi amor por los botes de conservas vacíos supera todas mis espectativas... Todo empezó guardando botes para las mermeladas caseras; continuó gracias a mi sentido de la ecología, que me impedía desperdiciar el vidrio en buen estado , y ha acabado siendo prácticamente un hobby.

Luego están los ingleses, que no tiran absolutamente nada (y que padecen un latente síndrome de Diógenes, me temo), que no paran de darme ideas. Quién me mandaría a mí...

Pues bien, resulta que puse en práctica esta idea para ir de picnic a la playa el otro día, y me resultó superpráctica: los botes tienen el tamaño adecuado para una ración, resultan un envase fácil de colocar en la cesta, y encima quedan la mar de monos...

Pasos:

1- poner en el bote bien limpio el aliño. Yo puse aceite de oliva, vinagre de Módena y sal. 

2- llevar al congelador toda la noche. Yo así evito que se mezcle con la primera capa de ingredientes.

3- Ir poniendo a capas, bien prietas, los ingredientes de la ensalada. Yo puse tomates cherry, palitos de surimi deshilados y mezcla de lechugas en juliana. Muy importante: las verduras de hoja no han de entrar en contacto con el aliño, así que las pondremos en la última capa.

4- llegado el momento de degustar, meterle un buen meneo al bote (aún tapado) para que se mezclen los ingredientes y listo.

El aliño congelado ayuda a  mantener fresco el resto. También se me ocurre una buena idea para sustituir el tupper para llevar al trabajo...

Si queréis ver muchas y mejores recetas para esta buena idea, mirar aquí

Algún día mi blog será así de supermegachulo...

Y aquí tenéis el día de la presentación en sociedad de mi nuevo tupper:






Espero que os haya gustado.

¡Buen provecho!
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GALLETAS EN UN TARRO ...regalito handmade original y personalizado.

¿Os gustan las galletas? 
¿Y los delantales?
A mí también. Y como me gustan tanto, pensé que serían un buen regalo. Tengo una amiga que vive algo lejos y por circunstancias de la vida no veo tanto como quisiera. Es por ésto que cuando voy siempre le llevo algo hecho por mí, handmade 100 %, para que de vez en cuando se lo encuentre por casa y se acuerde de mí.

Esta vez decidí hacerle un delantal. El primero que hago, así que no seáis muy sever@s, y cual no fue mi sorpresa que cuando quedamos para ir a comer con ellos va y celebraban el cumple de su nena mayor. ¿Y ahora qué?

Pues nada, que me tuve que poner las pilas y confeccionar otro igual. Más pequeñito, pero igual. Y para que los estrenaran, una idea estupenda (encontrada, como siempre, en varios blogs ingleses), para que los ensuciaran juntas. Un día de éstos las hago a ver que tal están.

Preparación:

En un tarro de cristal, bien limpio y seco, vamos poniendo en capas los siguientes ingredientes. Importante: damos unos golpecitos a la base del tarro cada vez que añadimos una capa, para que se asienten un poquito y no se mezclen entre ellos. No alterar el orden, ya que así quedan capas de distinto color y queda más bonito.

-1/2 taza de harina mezclada con 1/2 cucharadita de bicarbonato y 1 pizca de sal.
-1/2 taza de copos de avena.
-1/2 taza de harina mezclada con 1/2 cucharadita de vainilla.
-2/3 taza de azúcar.
-1/2 taza de pasas.
-1/2 taza de chocolate blanco, troceado pequeño.

Las pasas y el chocolate los podéis cambiar por otros frutos secos o por chocolate negro. Yo elegí éstos porque era lo que tenía en casa. Y media taza de los ingleses equivale a un envase de yogur vacío.

Tapamos bien el bote. Añadimos una etiqueta que indique la preparación, que es la siguiente:

1. Precalienta el horno a 175º. Pon un papel de horno en la bandeja.

2. Bate 1/2 taza de mantequilla blanda con 1 huevo.
3. Añade todos los ingredientes del bote. Con una cuchara, vas poniendo montoncitos en la bandeja.
4. Hornea 8-10 minutos o hasta que se empiecen a dorar los bordes.

Y ponemos una etiqueta bonita a nuestro frasco. Yo además lo adorné con un trozo de tela  a juego con los delantales






Aquí el regalo al completo:

No sólo les gustó mucho, sino que además harán algo juntas. Por cierto, la leyenda de los delantales dice: quiero mucho a Inma, quiero mucho a Miriam...

¿Qué os parece la idea de las galletas en un tarro? ¿Y los delantales? Ya me han encargado dos...

¡Un beso!

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Arroz con Leche de Chufa.

He aquí un postre refrescante y sin gluten ni lactosa.

Cuando llega el calor, la bebida oficial por excelencia en Valencia es la horchata. La horchata se elabora con chufa, que aquí tiene su propia denominación de origen. Esta refrescante bebida es rica en fósforo, calcio, magnesio y también en hierro. Además tiene vitaminas C y E. Por si ésto fuera poco, contiene enzimas que facilitan la digestión.



A mí nunca me gustó la horchata. Cuando iba a Daniel, en Alboraya, (peregrinación estival obligada para cualquier valenciano que se precie de serlo), yo siempre me pedía una leche merengada. Pero he aquí que un día quiso la providencia que probara una horchata granizada que hacen en un pequeño obrador en Catarroja, y esa fue  mi perdición.



Además de ser sabrosa es muy refrescante, y como sólo la tenemos en el mercado en verano, la consumimos en casa casi a diario.

El año pasado vi en una revista esta receta, y la probé. Está tan rica que ya no hago el arroz con leche en la forma tradicional.



Ingredientes (para 4 raciones):

-un vasito de yogur (125 ml) lleno de arroz bomba.
-600 ml de horchata.
-la corteza de una naranja (si no la podemos conseguir, de limón vale).
-una rama de canela.
-3 cucharadas de azúcar.
-canela en polvo para servir.

Primero ponemos a hervir en un cazo la horchata con la corteza de naranja y una rama de canela. Podemos usar corteza de limón, pero la de naranja le otorga un perfume especial.

Cuando rompa a hervir, añadimos el arroz y el azúcar y bajamos el fuego al mínimo y tapamos. Yo lo tengo como cuarenta y cinco minutos. Tiene que estar muy tierno. Si es necesario lo dejaremos más tiempo.

Una vez cocido el arroz, lo repartimos en los recipientes indiviudales. Yo utilizo estos vasitos de yogur reciclados.

Al cabo de un ratito de reposo quizás se haya consumido todo el líquido. Yo termino de rellenar los vasitos con un poco de horchata extra. Ya dejo enfriar totalmente.

Una vez bien enfriado, lo guardaremos tapado en el frigorífico. Para servir, lo espolvorearemos con más canela.

Listo. Su sabor no se parece en nada al arroz con leche tradicional, incluso yo diría que es más refrescante. Los días de mucho calor yo para comer sólo tomo una ración de este arroz bien fresquito y una pieza de fruta, pero eso ya según cada uno...

¡Que aproveche!

Mil besos y gracias por estar aquí.


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