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Bizcocho Húmedo de Caqui y Cardamomo.

¿Quién me invita a café? El dulce lo pongo yo.



Hoy os traigo un jugosísimo bizcocho de caquis con un toque de cardamomo. Los caquis no sólo sirven para tomar como fruta en el postre, tienen muchas más aplicaciones. He creado un tablero en Pinterest para que veáis cuantas cosas deliciosas se pueden hacer con ellos.



En mi pueblo somos productores de esta fruta a veces tan poco valorada. Y no debería ser así. El caqui bien madurado y, en el caso de los persimon, tratado convenientemente es un bocado muy apetecible. Son ricos en carotenos, están repletos de antioxidantes (lo que ayuda a evitar el envejecimiento celular y, por ende, las enfermedades degenerativas) y son muy ricos también en minerales. Eso sí, su alto contenido en hidratos de carbono hace que deban ser consumidos con moderación, sobre todo cuando queremos cuidar la línea.



Son estupendos para hornear, como ingrediente estrella en ensaladas y, como os enseño hoy, para formar una textura jugosa y muy rica en bizcochos y cakes. Además el toque del cardamomo le sienta genial.

Casi todas las recetas que he encontrado con caquis son extranjeras, y es que fuera sí que saben apreciar esta fruta de temporada que tiene mucho que ofrecer más allá del postre.

Tiempo: 10 min + 45min de horneado.

Ingredientes:

-3 caquis medianitos, pelados y hechos puré con la batidora.
-3 huevos.
-2 medidas de las del yogur (125ml) de harina de repostería.
-1 medida de yogur de azúcar blanco.
-1 medida de yogur de azúcar moreno.
-3 vainas de cardamomo (si no encontráis, la ralladura de limón es un sustituto alternativo, aunque no sabrá igual).
-1 medida de yogur de aceite de oliva.
-1 cucharadita de café de levadura química.
-1/2 cucharadita de cafe de bicarbonato.
-1 pellizco de sal.
-mantequilla para engrasar el molde.

Primero, encendemos el horno a 180º C.

Abrimos las càpsulas de cardamomo y extraemos las semillitas negras que contienen. En un mortero, ponemos una cucharada del azúcar blanco y machacamos las semillas con él. Ponemos en un bol este majado junto al resto de los dos azúcares y los tres huevos y batimos, con las varillas eléctricas, hasta que espumee y doble su volumen.

Añadimos el puré de caqui y el aceite y volvemos a batir hasta que esté muy bien integrado.

Tamizamos encima la harina junto a la levadura, el bicarbonato y la sal. Integramos con una espátula sin parar de remover hasta que se mezcle perfectamente.

Engrasamos con la mantequilla un molde apto para el horno. NOTA: este bizcocho es muy jugoso, casi como un pudín. Si os atrevéis a usar un molde de aro como yo, poned mucho cuidado al desmoldar, ya que será muy delicado hacerlo por su textura.

Bajamos el horno a 175º C y horneamos por espacio de 45 minutos. Comprobad pinchando con una brocheta si está hecho, ha de salir limpia. Si no, lo dejaremos 5 ó 10 minutos más.

Desmoldar en frío. Dejar enfriar totalmente antes de degustarlo.

¡Una delicia! Nos vemos en el próximo post.

Mabel.


3 comentarios

  1. Pintaza total! El caqui en repostería es una de mis asignaturas pendientes...

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  2. Hola guapa. Me encanta el caqui. Desde que no tomo azúcar, no he preparado muchas cosas, pero en breve, vas a ver algo no dulce que creo que te gustará. Tu bizcocho me lo llevo por si lo puedo adaptar. Besitos

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  3. Menos el cardamomo, me lo llevo enterito para merendar, qué rico.
    Bss

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