TARTAS

Naked Cake de frutos rojos.

19:58

Cómo nos gustan las fresas... y si las combinamos con arándanos ya ni os cuento.




Los naked cakes no son otra cosa que las tartas de dos o más pisos sin ningún tipo de cobertura, dejando así a la vista el relleno. Yo soñaba con una tarta de éstas en mi boda, como ya os comentaba aquí (aún sin saber entonces que se denominaban Naked Cakes), pero se impuso el criterio del chef y me la presentaron, tras un acalorado intercambio de opiniones entre él y yo, cubierta de nata. He de decir que nos entendimos perfectamente y que me bordó mi tarta nupcial.




Pues bien, desde entonces quería hacer un pastel de éstos, y tenía que ser necesariamente con un bizcocho genovés almendrado. Mi experiencia con esta preparación no había sido precisamente fructífera... bizcochos que no subían, duros como piedras. O quemados. Despropósitos al fin y al cabo.



Pero me armé de paciencia. Leí muy bien la receta y puse los cinco sentidos. No hay cosa más fácil ni con tan pocos ingredientes, el único del que no disponía era de paciencia... ya me entendéis.

Pero lo hice siguiendo los pasos y resultó perfecto. Sólo lamenté no haber tenido tiempo de emborracharlo, pero mis comensales dijeron que no lo necesitaba en absoluto.

¿Y el relleno? Pues unas sencillas fresas, unos arándanos y un poco de nata montada... ¡No necesita nada más!



La tarta perfecta. Nos gustó a todos. Por cierto, estad atentas a esa velita en forma de 3... ¡el viernes os desvelo el misterio!

Bizcocho genovés:

-6 huevos.
-1 vaso de los de agua lleno de almendra molida fina.
-1 vaso de los de agua lleno de harina.
-1 vaso de los de agua lleno de azúcar.
-1 pellizco de canela en polvo.

Separamos las yemas de las claras. Las claras, las montamos a punto de nieve. Cuando esté casi firme, añadimos la mitad del azúcar y terminamos de montar. Han de quedar muy firmes. Yo para estas recetas utilizo las varillas de la batidora eléctrica. Si tenéis la KA, sois las mujeres más afortunadas del mundo mundial.

Las yemas, las mezclamos con el resto del azúcar y batimos bien. Al principio la mezcla será amarillenta, pero se irá poniendo blanquecina y duplicará su volumen.

Cuando tengamos las yemas hechas mayonesa, añadimos la harina, la almendra y la pizca de canela. Integramos bien, pero sin batir mucho.

Añadimos la mezcla a las claras. NO BATIR. Las incorporaremos delicadamente con una espátula.

En un molde de horno, previamente engrasado y salpicado ligeramente con harina, vertemos la mezcla y nivelamos la superficie.

Horneamos a 180º durante 30 minutos.

Una vez hecho, dejamos reposar y cuando pasen quince minutos volcamos sobre una rejilla. Dejamos enfriar por completo antes de ser utilizado.

Relleno y montaje:

Montamos 200 ml de nata muy fría con cuatro cucharadas de azúcar. Reservamos.

Cortamos el bizcocho por la mitad. Rellenamos con fresas en rodajas y arándanos partidos por la mitad al gusto. Cubrimos la fruta con una capa de nata montada. Colocamos la mitad del bizcocho encima.

Untamos bien la superficie con la nata. Decoramos al gusto con fresas partidas por la mitad y arándanos enteros.

Llevamos a la nevera. Mejora mucho con un día de reposo en frío.

Para servir, espolvoreamos de azúcar glas al gusto.

Tentador, ¿verdad?

Muchísimas gracias por acompañarme hasta aquí. Estad atentas al viernes.

¡Mil besos!

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3 comentarios

  1. Yo no te imaginaba con mucha paciencia, pero sí con buenas manos. No conocía este tipo de cake y me gusta el nombre. A quien no sepa inglés, le dará igual, pero los que lo entendemos, es tan claro...
    Te ha quedado precioso y con almendra tiene que estar de muerte lenta.
    Menudas ganas de probarlo.
    Un besitos

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  2. Que bonita y que buena que tiene que estar esta tarta, ya estoy deseando ver qué pasa el viernes!!!!

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