CONSERVAS

Salsa Napolitana.

13:02

El final del verano llegó... y los tomates partirán (léase con ritmo de la canción homónima del Dúo Dinámico).


Pues sí. Se acabó el verano, y aunque a mi no me de demasiada pena, ya que significa que mi ritmo de trabajo aminora, sí que me siento obligada a hacer algo con tomates maduros. El año pasado sólo conservé pimientos, pero este año he decidido hacer tomate frito a mansalva. El hecho de llamarlo Salsa Napolitana, se debe a que he utilizado algunas hierbas para darle gracia. Y la salsa napolitana es eso mismo, tomate frito en aceite de oliva únicamente con ajos, albahaca y orégano, añadiéndose en ocasiones perejil.



Así que para darle un aire más sugestivo, mi tomate frito se ha convertido en una más sonora salsa napolitana. Súper sencilla, y perfecta para acompañar pasta y otros condumios, que ya os iré desvelando en otras ocasiones. Yo la he hecho con tomates valencianos bien maduros, aunque lo ideal es utilizar tomates de pera, ya que su contenido en agua es mucho menor. Si usáis tomates acuosos como yo, os aconsejo pelar los tomates, trocearlos y ponerlos a escurrir un mínimo de tres horas. Yo los tuve toda la noche.



Con estas cantidades os salen tres botes de 390 gr y puede que os sobre algo. Yo llevo ya dos tandas (y espero hacer algunas más). Id a buscar tomates baratos y poneos manos a la obra, que como un tomate frito casero, no hay ná.

Ingredientes (para tres botes de unos 390gr):

-2 litros de tomate ya triturado, pelado y despepitado (esto último sólo si queréis, yo no lo hago).
-6 ó 7 dientes de ajo, pelados y picados pequeñitos.
-100 cc de aceite de oliva virgen extra.
-1 cucharadita de café de albahaca seca.
-1 cucharadita de café de orégano seco.
-2 ó 3 cucharadas soperas de azúcar moreno (puede ser blanco, pero no es igual).
-sal al gusto.

En una cacerola baja capaz, sofreímos los ajos en el aceite hasta que empiecen a tomar color. Entonces añadimos el tomate, un poco de sal y las hierbas, y dejamos hacer a fuego bajo una hora más o menos, o hasta que tome la consistencia deseada.

Mientras, esterilizamos los botes y tapas que vayamos a utilizar.

Cuando el sofrito esté casi hecho, rectificamos de sal y añadimos el azúcar, vamos probando hasta que el sabor esté a nuestro gusto. Dejamos terminar de sofreír hasta que haga chup-chup y salgan pompas grandes.

Con ayuda de un embudo, llenamos los botes hasta casi el borde. Cerramos fuerte y les damos la vuelta para que pierdan el aire. Cuando templen un poco los esterilizamos: los colocamos en una olla grande con un paño en el fondo (para evitar que al hervir choquen entre ellos, pudiendo provocar roturas), los cubrimos de agua y los hervimos 30 minutos. Sacamos, dejamos enfriar y etiquetamos.

Listos. Se conservarán un año sin problemas, siempre que estén a oscuras y en un ambiente fresco y seco.

¡Animaos a preparar vuestras propias conservas! El sabor no tiene comparación...

Mabel.

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3 comentarios

  1. Qué rica! Yo hago mucho tomate frito así que a la próxima tanda la convierto en napolitana!
    Oye, yo siempre le pongo azúcar para quitar la acidez y porque me gusta que caramelice un poco al freír pero siempre es azúcar blanca. Por qué dices que no es lo mismo? Se nota mucha diferencia? Voy a echarle azúcar moreno a part de ahora a ver!
    Lo que se aprende chica! Beso!

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    Respuestas
    1. Hola Beatriz!!!
      Digo que no es lo mismo porque el sabor no es el mismo, ya que el azúcar moreno tiene un sabor mucho más marcado, y necesitas menos cantidad. Así que eso es muy subjetivo... :)
      Un besazo y gracias por pasarte por aquí!!!

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  2. Enhorabuena por la receta!
    Sin duda la salsa napolitana es una de nuestras favoritas. ¿Para cuándo una receta de salsa casera con ricotta o una salsa casera mediterránea?

    Un saludo!

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