Un bocado de este plato resucita a un muerto...
Bien calentito, está buenísimo. El trinxat es un plato típico de Cataluña, que consiste en sofreír a fuego muy bajo patata y repollo cocidos, junto con unos ajos ya dorados, y pinchando continuamente hasta que la verdura queda casi como un puré, de ahí el nombre trinxat: pinchado hasta deshacerse. Suele servirse con tocino o embutido frito, consistiendo en un plato muy reconfortante para épocas de frío.
Mi versión es muy libre, espero que ningún purista se me ofenda. La pasada semana compré una coliflor blanquísima y fresquísima, tanto que daban ganas de comerse las hojas que protegen las inflorescencias cortadas en juliana y con vinagreta. Claro que no me las comí de esa guisa, pero si que las hice hervidas en la olla rápida pensando que algo haría con ellas.
En estas que tenía un trozo de magro de cerdo de esos que vienen enlatados, pululando por la nevera. Sí, ese magro que compraban nuestras abuelas y que no sé muy bien porqué había caído en desuso. Bueno, sí sé porqué: tenemos tanto donde elegir que no reparamos en esos productos tan humildes.
Pero un día quiso la fortuna que me parase delante de un stand lleno de esas latas de magro. Recordé mi infancia y las ensaladas y bocadillos que me preparaba mi abuela con esa carne, y decidí darle una oportunidad.
Lo demás vino sólo: vi la receta del trinxat, vi el magro por la nevera, y sólo me faltó cocer patatas (sí, cuando cuezo patatas siempre cuezo varias, siempre vienen bien).
Para hacer esta receta necesitáis que las hojas y tallos de la coliflor sean muy frescos. No me aventuraría a cocer unos que ya tuvieran las señales de corte muy oscuras, pero si la coliflor es fresca, es un crimen tirarlos. Están buenísimos incluso recién cocidos y aliñados con un hilo de aceite de oliva y un pellizco de sal.
Con esta receta participo en el reto de Marisa y Rosalía,
Reciclando Sabores.
Tiempo: 1 hora y 15 min.
Ingredientes (para 4 raciones):
-las hojas y tallos de una coliflor, que sea bien fresca.
-2 patatas medianas.
-Un trozo de magro de lata, o de jamón cocido o curado.
-2 dientes de ajo.
-aceite de oliva virgen extra.
Ponemos en la olla rápida las hojas y tallos de la coliflor, bien limpios, troceados y desprovistos de nervios, junto con las patatas con su piel. Cubrimos de agua y cocemos, desde que empieza a silbar la olla, unos 15 minutos.
Cuando acabe la cocción, abrimos, escurrimos y dejamos enfriar.
En una sartén antiadherente, echamos un chorro de aove. Sofreímos los ajos cortados en rebanaditas, y cuando empiecen a dorar añadimos el magro a cubitos, Dejamos un momento.
Añadimos la col y la patata, pelada y troceada, y vamos dando vueltas y pinchando con una cuchara de madera, a fuego bajo y sin prisas, hasta conseguir una consistencia parecida a un puré. Rectificamos de sal y listo.
Servimos sólo, o acompañado de huevo o una rica morcilla...
Nota: el tiempo es variable: el plato estará listo cuando las verduras empiecen a mostrar un aspecto cremoso.
Nos vemos en la próxima receta.
Mabel