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Bundt cakes

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Mrs Lovett's meat pies (pastel de carne de Sweeney Todd)

Que me gusta a mi una empanada. De lo que sea. Me encantan las empanadas. De hecho, he tenido una empanada mental importante estas últimas semanas. De hecho ni siquiera sabía si seguir publicando en el blog, no encontraba inspiración ni ganas.






Menos mal que esta receta, algo laboriosa y con un origen escabroso, me ha devuelto la ilusión.

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Empanada de Calabaza Caramelizada, Champiñones y Tofu.

Por fin las temperaturas nos dan una tregua y va apeteciendo encender el horno. Y si hay algo que me gusta almorzar a mi, es una buena empanada. Como la que os traigo hoy y a la que os invito a un cachito.

empanada-calabaza-caramelizada-champiñones-tofu


Y hoy sin excusas, que vamos a utilizar masa preparada. Sólo tendremos que preparar el relleno y listo.
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Galette de Tomates y Pesto.

Ya sé que estoy desaparecida. Pero es que la temporada tomatera está en plena actividad. Mis plantitas ya empiezan a dar su cosecha, y exigen el 200 % de nuestra atención. Quienes me seguís por Instagram algo habréis visto.

Galette-tomates-pesto


Os he contado en otras ocasiones como transcurre mi verano. Vas viendo como poco a poco esas matas van creciendo, cargándose de frutos exultantes  y reclamando atención plena. El tomate ha de recolectarse a diario, ya que madura en tiempo récord. Y ya he probado mis primeros tomatitos, que como siempre son deliciosos. Pero resulta que este año, han aparecido en el campo varias matas de otras clases. Esto no es algo inusual, pero es que esta vez tengo una variedad tremenda. Son apenas unas matas de cada clase, pero me ha servido para probar nuevas recetas. Os cuento: tengo dos clases de tomate de pera (que desconozco las variedades, pero uno es liso y redondeado y el otro algo rayado y puntiagudo); alguna mata de Raf; un par de matas de tomate rosa, que tiene un color precioso pero es muy blando y difícil de manejar; unas cuantas de un tomate que yo creía canario pero que ha resultado ser una clase que se llama Caramba, que tiene un color rojo precioso, es muy liso y brillante y de carne dura pero sabrosísima. Una delicia.
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Empanada Gallega.

¿Habéis almorzado ya?.. venga, yo invito.

empanada-gallega


Esta receta es infaltable. No concibo un recetario sin empanada gallega, lo que no me explico cómo todavía no la tenía en el blog.
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Empanadillas de Pescado, Guisantes y Huevo Duro.

No hay cosa que más a gusto almuerce que unas ricas empanadillas.


Me da igual el relleno: de tomate y atún, de cebolla y guisantes, de espinacas y huevo, de queso y cebolla, de pisto manchego, de ricota y frutos secos... en fin, imaginación al poder.

Y no digamos si son de harina blanca o integral, porque aquí sí que lo que prima es lo más a mano que las tenga, me explico: las que me queden más cerca de la mano. Así, sin más. Y el tipo de masa que les haga: o de zumo de naranja (cómo ya os explico aquí) o de cerveza, que es la que suelo hacer porque así aprovecho esos medios botes que siempre se quedan rondando por mi cocina (sí, sí, no los tiro, los guardo para hacer rebozados o delicias como ésta que hoy os traigo).



Como siempre, lo que pasó es que el sábado hice para cenar un sublime bacalao al pil pil. Pero, mi señor marido venía de estar con los amigotes un ratito y había picado. Se me dejó medio filete sin tocar. Aquí yo monté en cólera y se abrió la caja de los truenos: que si al precio que está el bacalao y tú te lo vas dejando a medias, que vaya feo me haces con lo bueno que me sale siempre, que de que me lo coma yo nanai que ya me he servido bien y esa no es excusa... vamos, que pego cuatro gritos, mi marido se burla de mi todo lo que quiere y que me dice aquello de: pero "si tú le vas a sacar provecho seguro".

Aquí me tengo que callar, claro está. Podéis llamarme gurrumina, no os lo reprocho. Mi conciencia me impide deshacerme de aquello que sea aprovechable. Como tengo una cocina grande, los armarios de bajo del fregadero y adyacentes (unos 2 m lineales de armariada), están llenos básicamente de tuppers, bandejitas de la carne y frascos de vidrio de conservas y/o bebidas. Una vez, al principio de vivir con él, me preguntó que si yo tenía el síndrome de Diógenes...

Al lío, que me disperso. No había suficiente pescado para elaborar nada sólo con él, pero recordé ese filete de merluza en su jugo que nos sobró hace unas semanas, cuando mi costilla estaba a dieta estricta a causa de una endoscopia, y yo tan previsora congelé cuidadosamente...



Vamos, que he hecho limpieza de provisiones: unos restos de cerveza fría (y desventada), un puñado de guisantes congelados que quedaba por el congelador, unos restos de pescado (eso sí, riquísimos) y, como colofón, una limpieza de harinas empezadas que tenía muertas de risa.



Al final sólo usé la blanca y la integral, no necesité la de fuerza aunque si me hubiera echo falta, le habría echado mano.

¿El único ingrediente no reciclado? el aceite de oliva (de nuestra propia cosecha) y los huevos, que por cierto son de una granja local y fresquísimos y enormes.

Por cierto, con esta receta participo en el reto de Marisa y Rosalía, Reciclando Sabores.



Con estas medidas me han salido 8 empanadillas, irregulares ya que están hechas a ojo.

Ingredientes:

-1 filete de pescado ya cocido, limpio de piel y espinas.
-2 huevos L, ya hervidos y fríos.
-un puñado de guisantes congelados.
-3 dientes de ajo.
-AOVE.
-150 ml de cerveza fría.
-harina, la necesaria (yo puse mitad blanca y mitad integral) y sal.

Preparación:

En una sartén, ponemos un chorrito de aove. Picamos muy finamente los ajos pelados, y ponemos a sofreír hasta que estén traslúcidos. Añadimos el pescado desmenuzado (pero que se vean los trocitos) y los guisantes. Dejamos que tome calor un minuto. Apagamos el fuego y añadimos los huevos troceados, mezclando bien. Dejamos entibiar.


Encendemos el horno a 180º. En un bol, ponemos la cerveza y la misma cantidad de aove. Echamos una punta de sal y añadimos la harina, batiendo con unas varillas. Cuando ya espese, continuamos amasando a mano, añadiendo la harina suficiente para que la masa sea moldeable y, cuando la estiremos, no encoja y quede como la hayamos dejado. Si vuelve a su forma anterior, añadimos algo más de harina.

Enharinamos la superficie de trabajo. Cogemos bolas de masa, las estiramos sin que queden demasiado finas (o se romperán), dando forma redonda. Ponemos una cucharada del relleno a un lado y cerramos, haciendo un cordón con los dedos por el extremo. Así hasta acabar con la masa. A mí me vino justo el relleno.



Horneamos hasta que estén doradas por los bordes. Si usáis harina integral, tardarán algo más, si es blanca en 30 minutos estarán (o antes).

Una vez frías, podemos congelar las que no vayamos a consumir.

¡Hasta la próxima receta!

Mabel.
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Empanada de tomate y pimiento.

¿Quieres un trocito?



Los pimientos están en su mejor momento. Mira que me gustan. Pero, ya se sabe, en casa del herrero cuchillo de palo. Ni suelo tener pimientos ni tomates en casa. Hay para matarme.

Hacia tiempo que no preparaba una empanada. Normalmente suelo hacerlas con atún y huevo duro, pero no tenía ni lo uno ni tiempo para lo otro. Lo que sí tenía era un bote de tomate frito a medias rondando por la nevera que necesitaba salida urgente, y dos pimientos grandes que me traje para asar y que me negué a encender el horno, con esta calígula que nos acompaña estos días. Ahora ya no estaban lo suficientemente tiernos para hacerlos rellenos, como era mi intención, pero para freírlos eran perfectos.



Además os enseño cómo aprovechar los restos de cerveza. Sí, esos culines que se quedan en las latas, los voy poniendo en un tarro en la nevera, y cuando tengo un vaso lleno los utilizo para hacer rebozados supercrujientes o esta masa de empanada. Da igual que se haya desventado, lo importante es utilizar la cerveza bien fría.




Como me la como normalmente yo sola, la parto en porciones y la congelo. Queda estupenda y me soluciona el almuerzo cuando voy sin tiempo para nada, o sea la mayor parte del tiempo en estas fechas, jejeje.



Esta vez he preparado el relleno más sencillo del mundo, y muy típico de esta zona: tomata y pimentó fregides (tomate y pimiento fritos). Pero con ese tomate que tenía ya empezado me he ahorrado parte del proceso. Y está riquísima.

Con esta receta participo en el reto de Marisa y Rosalía, Reciclando Sabores. Allí encontraréis estupendas opciones para aprovechar los restos de la cocina ¡No dudéis en visitarlas!



Ingredientes (para unas 6 u 8 raciones):

-200 cc de cerveza fría (yo, restos).
-200 cc de aceite de girasol, más un poco para freír los pimientos.
-1 cucharadita de café de sal.
-Harina, la que admita.
-2 pimientos rojos bien grandes.
-180 cc de tomate frito.

Primero freímos los pimientos en un poco de aceite. Cuando estén blandos, añadimos el tomate y rectificamos de sal. Dejamos templar.

Encendemos el horno a 180º C.

En un bol, mezclamos el aceite y la cerveza y añadimos la sal. Vamos incorporando la harina hasta conseguir una masa elástica y suave que no se nos pegue a las manos.

Dividimos en dos bolas. Sobre la bandeja del horno protegida con papel de hornear, extendemos una bola, dándole forma rectangular. Repartimos el relleno encima. Sobre otra hoja de papel de hornear, en la encimera, extendemos la otra bola dándole la misma forma, más o menos. Con cuidado, depositamos esta parte de masa sobre la otra a modo de tapa. Cerramos los bordes y pinchamos la superficie con un cuchillo.

Yo en esta ocasión he pintado la suferficie con los restos del sofrito que habían quedado en la sartén, pero podéis usar huevo batido, que es lo normal.

Llevamos al horno una media hora, o hasta que se dore.

Dejar templar y lista.

Rica, sencilla y resultona, ¿verdad?

¡Gracias por estar aquí, amores!
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Hojaldre de Pimientos Asados. Y una huerta exultante.

El sábado acudí a un evento en el monte, un cumpleaños de una personita muy especial que ya cuenta con cinco primaveras.

En algún momento alguien me preguntó que a dónde iba yo este verano (de vacaciones, se suponía). Y yo me eché a reír, y dije "pues al campo, ¡como todos los veranos!"





Por supuestísimamente, más tarde le expliqué a qué me dedico, y que mi temporada alta empieza justo ahora. Y en éstas, que esta misma mañana ha empezado la recolección. Mis chiquitines ya me reclaman... ¡el ciclo vuelve a comenzar!



Todos los veranos es igual. Es como estar gestando un hijo: lo siembras, lo cuidas, lo riegas, le das de comer cuando lo necesita. Y llegado el momento recoges el fruto de tus mimos y cuidados. Os lo digo de verdad: a mis pimientos y mis tomates les hablo, les cuento cómo me ha ido el resto del día sin ellos y les alabo cuando me muestran sus frutos lozanos. Y diréis, sí, nena. Estás como una cabra. Tal vez tengáis razón.


Pero yo soy feliz en mi huerto. Los días de mucho calor son insoportables, no nos engañemos. Pero siempre hay trucos, como cubrirse la cabeza con una toalla empapada en agua fría. Pero el mejor de todos, el mejor truco del almendruco para superar el calor sofocante, es pensar en ese viaje a Playa Bávaro que te vas a pegar cuando termine el año. ¡Aunque luego se transforme en una visita a las Canarias, que soñar es gratis, señores!




Y el colofón, disfrutar de esas hortalizas que saben a lo que tienen que saber. Por algo me las quitan de las manos...

Pues bien, volviendo al comentario del principio, esto es lo que aporté a la mencionada comilona. Por una vez (y sin que sirva de precedente) no fue dulce. Y triunfó, vaya si triunfó.




Ingredientes:

-una lámina de hojaldre refrigerado. Me gusta el de La Cocinera.
-tres hermosos pimientos para asar.
-1 cebolla.
-5 ó 6 anchoas en salazón.
-aceitunas negras.
-2 dientes de ajo.
-aceite de oliva.
-1 huevo y semillas de sésamo para decorar.

Primero asamos los pimientos: los untamos de aceite y los ponemos al horno,junto a la cebolla partida por la mitad.. Cuando estén bien oscuros y con la piel bien hinchada, los sacamos del horno. Dejamos enfriar totalmente y pelamos con mucho cuidado. También eliminamos las semillas y lo hacemos a tiritas. Troceamos también muy fina la cebolla ya asada.

En un bol, mezclamos la cebolla, el pimiento, las anchoas troceaditas y las aceitunas en rodajitas. Aliñamos con sal, aceite y los dientes de ajo troceados. Reservamos.

Colocamos la lámina de hojaldre sobre un papel de hornear. Ponemos el relleno en el centro y cortamos tiras a ambos lados sin llegar hasta el relleno, tal que así:




Y luego vamos entrelazando las tiras, cubriendo el relleno. Una vez cubierto, pintamos con el huevo batido y espolvoreamos con el sésamo:




Llevamos al horno hasta que se dore, unos veinte minutos.

Como más rico está es aún tibio. También lo podemos servir frío, lo más importante es ajustar bien de sal el relleno ya que los pimientos rojos siempre tiran a dulzones.

A disfrutar, es un aperitivo riquísimo.

¡Mil besos y gracias por estar aquí!
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EMPANADILLAS INTEGRALES DE TOFU Y CHAMPIÑÓN.

Buenos días, Mundo.

Hacía mucho tiempo que no publicaba una empanada. Me encantan para solucionar los almuerzos y para picar cuando hay invitados. Las de hoy son una solución perfecta para un almuerzo nutritivo y sin complicaciones.





Últimamente me ha dado por comer menos carne. Salvo excepciones, me resulta pesada y me apetece más el pescado. Encima, desde que no como carne (hace cinco días) mi piel está más lustrosa y tersa. ¿Me estaré volviendo por fin vegetariana...?

Que me gusta comer verde no es un secreto. Lo que pasa es que dar el paso es complicado. Sobre todo viviendo con un carnívoro. De momento no voy a ser radical, y pescado sí que voy a seguir consumiendo dos o tres veces por semana, pero poco a poco casi todas las recetas que publique serán vegetarianas o aptas para ese tipo de dieta.

He de puntualizar que lo único que me motiva es la salud. Que sí, que está muy bien aquello de proteger a nuestros amigos los animales, y es muy de respetar y admirar a quienes se dejan la piel en ello. Pero no es esa mi motivación. Ni siquiera religiosa. Simplemente que quiero cuidar mi salud y tengo la mejor herramienta en mis manos.

Dicho esto, os enseño mis empanadillas renegrías: están muy ricas y sabrosas pese a su poco apetitoso aspecto (para los carnívoros, claro) y aguantan perfectamente un par de días sin nevera. También las podemos congelar.





Tiempo: 30 min más 40 min de horneado.

Ingredientes (para 4 empanadillas):

-100 cc de AOVE.
-100 cc de cerveza bien fría (suelo guardar sobras en la nevera para estos usos).
-la harina integral que admita.
-1/2 cebolla dulce, bien picada.
-6 u 8 champiñones, laminados.
-1 tarrina de tofu, puesto a escurrir en un colador (creo que son 150 gr).
-un puñadido de frutos secos (yo pipas de girasol, de calabaza y almendra fileteada).
-comino y pimentón dulce.


Ponemos a sofreír la cebolla en un chorro de aceite. Cuando esté transparente, añadimos los champiñones y el tofu. Dejamos pochar hasta que cambien de color las setas.

Añadimos los frutos secos, damos unas vueltas y condimentamos al gusto con comino y pimentón. Probamos de sal y corregimos a nuestro gusto si es necesario. Sacamos a un plato y dejamos templar.

Encendemos el horno a 180º.

Mezclamos el aceite, un pellizco de sal y la cerveza. Vamos añadiendo harina hasta conseguir una masa elástica y que no se contraiga al estirarse. La dividimos en cuatro bolas más o menos iguales.

Sobre un papel de hornear, vamos estirando la masa con un rodillo y preparando unos círculos. Ponemos en cada uno la cuarta parte del relleno y cerramos haciendo un reborde.

Llevamos al horno unos 40-45 minutos, o hasta que los bordes se doren.

Degustar templaditas. ¡Están riquísimas!

¡Mil besos y gracias por pasaros por aquí!



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EMPANADA DE MORCILLA, MANZANA Y PIÑONES.

¡Buenos días, querid@s!

Hoy, tras la resaca de nochebuena arrastrada durante el día de navidad, y con el cuerpo aún pidiendo descanso, aprovecho para mostraros un aperitivo que llevé ayer a casa de mi hermana, y que gustó mucho a todos.





En casa nos encantan las morcillas. Pensé que esta empanada gustaría y no me equivoqué. Hasta a David le entusiasmó, y mira que es difícil el tío...

Las manzanas le da un puntillo dulce al relleno, que no destaca especialmente y que complementa muy bien al contundente sabor de la morcilla casera.

Yo utilicé, por falta de tiempo, masa de empanada preparada. Con estas cantidades vale para una masa, doblada sobre sí misma. Si queremos hacerla más grande, utilizando dos masas de empanada (una sobre otra), doblaremos las cantidades.

Ingredientes:

-una lámina de masa de empanada refrigerada.
-dos hermosas morcillas de cebolla, de buena calidad.
-una manzana pelada y troceada pequeñita.
-una cebolla bien picada.
-un puñadito de piñones.
-molinillo de cinco pimientas, aceite de oliva y sal.

Ponemos a sofreír la cebolla con la manzana a fuego lento en un chorrito de aceite de oliva. Cuando la cebolla esté transparente, añadimos las morcillas, sin la piel y desmenuzadas, y dejamos sofreír un poco. Sazonamos con las pimientas y un poco de sal. Dejamos templar.

Extendemos la lámina de masa en una bandeja de horno. Repartimos el relleno en la mitad de la masa, de manera que podamos cerrarla luego con la otra mitad.





Doblamos sobre sí misma y sellamos bien los bordes.





Llevamos al horno, precalentado a 200º, durante 30 minutos o hasta que se dore.




Dejamos enfriar. Una vez tibio, cortamos en cuadraditos y servimos.





Rica y contundente, ¡éxito asegurado!

¡Buen provecho!

Abrazos mabeleros.
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COCA DE SARDINILLAS Y PIÑONES... perfecta para el picnic.

Hola a tod@s.

Parecía que no iba a llegar el verano, ¿verdad? y ahora quien lo diría...  esta ola de calor nos ha dejado prácticamente sofocaos.

Es tiempo de picnics: de ir a la playa en compañía, de escaparse al campo, de allanar el chalet o apartamento de ese amigo que hace tiempo que no vemos. Y para que nos reciban de muy buen grado, nada mejor que agasajarlos con una buena coca salada.




Así no hay malas caras ni malos rollos... lo único malo será ver quien se hace con el último cachito.

Ingredientes:

-250 gr de harina de trigo.
-1/2 vaso de agua tibia, en la que habremos disuelto la levadura.
-levadura química tipo Royal, en la cantidad que indique el fabricante (para 250 gr de harina).
-aceite de oliva, sal.
-1 ó 2 latas de sardinillas picantonas (dependerá del tamaño).
-un puñado de tomatitos cherry, partidos en dos.
-un buen puñado de piñones.

Preparamos la masa: amasamos en un bol la harina con el agua, en la que habremos disuelto previamente la levadura, un chorro de aceite a temperatura ambiente y sal. Dejamos reposar, tapado con un paño, una hora aproximadamente.




Extendemos la masa en círculo. Colocamos de forma decorativa las sardinillas y los tomates. Regamos la coca con el aceite de las sardinillas. 




Llevamos al horno a 180º unos 20 minutos. Cuando lleve unos 15 minutos de cocción, espolvoreamos los piñones. Volvemos a introducir en el horno hasta que se acabe de hacer.



Ideal para preparar en el día. También se puede hacer con algo de antelación: yo el día de antes prepararía la masa, una vez fermentada la llevo a la nevera. Por la mañana la horneo y así la degustamos en el día pero ya fría o tibia.

Tenéis el éxito asegurado :D.

¡Buen provecho!


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EMPANADA DE MEJILLONES Y ACEITUNAS.

Hola a tod@s.

Ante todo he de pediros disculpas. Tengo el PC averiado, y aunque os he visitado a todos (o casi), no he podido comentaros, ya que ahora dependo de la beneficencia informática ajena...
Bromas aparte, esta semana he visto multitud de empanadas por nuestro pequeño universo culinario, de modo que he decidido subirme al carro yo también. ¿Me acompañáis?

La empanada nace en la gastronomía medieval con objeto de aprovechar sobras en forma de picadillo, con el fin de disimular el estado en que se encontraban. De esta época procede la expresión "pastel"  como sinónimo de trampa, engaño o fruslería. Curioso ¿no? Por suerte las nuestras (empanadas, claro) son de todo menos "pasteles" y siempre, al menos a mí, evocan una tarde de merienda en el campo sentados en la hierba sobre un mantel de cuadros... ains, ya he vuelto a engancharme al cine de sobremesa de la Uno...

Ingredientes:

Para la masa: 

-1 vaso de zumo de naranja.
-1 vaso de aceite de girasol.
-la harina que admita, sal.

Para el relleno:

-1 lata de mejillones en escabeche.
-1 puñado de aceitunas en rodajitas.
-1 tazón de asadillo de pimientos entreverados a tiritas.

Primero preparamos la masa, la dejamos algo tierna y la ponemos en el frigorífico al menos una hora. Yo la dejé toda la noche.
Terminamos de ligar la masa con más harina, hasta que quede maleable. La dividimos en dos y la extendemos muy fina sobre papel de hornear. Sobre una de las masas colocamos el relleno, que habremos preparado mezclando bien los ingredientes, eliminando el caldo de los mejillones.
Cubrimos con la otra  masa, haciendo un reborde alrededor y pinchando la superficie con la punta de un cuchillo.
Llevamos al horno a 180º unos treinta minutos o hasta que se dore. Voilá.
Yo la he preparado para llevar a casa de mi cuñada para el aperitivo...
Fácil fácil... Y encima esta masa con zumo de naranja (que ya utilicé en la Empanada de pimientos) no es necesario barnizarla con huevo, queda con un color precioso...

Espero tener pronto mi PC en forma de nuevo ¡Os echo de menos!

¡Qué aproveche!
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