Platos fríos

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Helados y polos

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Bundt cakes

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Helado de Paraguayos (Vegano y sin gluten)

El caloraco ha llegado para quedarse, ¿quien dijo miedo?



Pues sí, como dice la cancioncita: "el verano ya llegó, ya llegó. ya llegó..." y con él las temperaturas insoportables, la humedad axfisiante y las pocas ganas de cocinar, ¿me equivoco? Pero no tiene porqué ser así. Llevo algunos años viviendo en el pueblo, dedicándome a cosechar tomates y pasando largas horas de sobremesa bajo el sol, faenando. Y no me he muerto. Todo es aclimatarse.
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Polos de Plátano y Mantequilla de cacahuete

Ya aprieta el calorcito, ¿eh? Y ya parece que vamos recuperando, poco a poco, algo de libertad. Ya podemos salir más allá del parque de la esquina, con cuidado y cumpliendo las normas, claro está. Pero un poco de libertad nos ha hecho algo más felices.


Tan felices como un niño comiendo un polo, y si encima es casero, tanto mejor.

He hecho polos de plátano mil y una veces, con diferentes añadidos, y la versión que hoy os traigo es de lo más sencilla y sobre todo, deliciosa. Tres ingredientes, unos añadidos extra (que son completamente prescindibles, pero dan el toque), y nos montamos una merienda deliciosa. Yo necesito poca cosa más.


Quienes me seguís por Instagram ya pudisteis vislumbrar algo. Os pregunté qué haríais vosotras con unos plátanos prácticamente negros. Yo tengo mil y una recetas con ellos, pero pese a hacer polos muy a menudo, no os había compartido ninguna receta como ésta.


Estoy probando la nueva interfaz de blogger, y he de decir que no me gusta. No la veo tan intuitiva y no me permite ver el trabajo que vas haciendo a golpe de vista. No sé, supongo que será cuestión de acostumbrarse. Pero gustarme, ya os digo yo que no me gusta. 


En fin, volviendo a los polos, os diré que la textura es muy rica, no cristalizan y se deshacen en la boca. El añadido de chocolate y coco, es totalmente opcional, pero muy aconsejable. Podéis simplemente derretir unas perlas de chocolate negro para bañar los polos, pero yo tengo manteca de cacao y he preparado un chocolate desde cero. Pero como os digo, vosotras podéis simplemente derretir chocolate, eso sí, si queréis unos polos totalmente veganos y sin lactosa, mirad que no contenga leche.

Como mis polos están hechos con plátanos pasaditos de vueltas, los voy a mandar directamente al proyecto de Marisa, 1+-100, desperdicio 0, en el cual estoy muy involucrada y tengo algo abandonado. Aunque ahora que lo pienso, hace más de un mes que no publico nada, a ver si pongo remedio a ésto.


Si los haceis, no dudéis en mandarme fotos para que los vea. Mi insta: @mabel_kitchen. Estaré encantada de verlos y compartirlos. Eso si, sólo salen cuatro, y no creo que os duren demasiado... estáis advertidas ¡se comen sin sentir! Y están verdaderamente buenos, palabrita.


Así no hay excusa para no comer fruta, y la mantequilla de cacahuete les da un puntito genial. ¿Nos animamos?



INGREDIENTES (para cuatro polos):


  • 3 plátanos muy muy maduros.
  • 125 ml de leche de soja.
  • 2 cucharadas soperas de mantequilla de cacahuete.

para el baño de chocolate y coco:

  • 1 puñadito de manteca de cacao
  • 2 cucharadas soperas rasas de cacao puro en polvo.
  • 1 cucharada sopera rasa de azúcar glas.
  • 1 puñado de coco deshidratado.


PREPARACIÓN:

En el vaso de la batidora ponemos los ingredientes de los polos y trituramos, muy bien, hasta que no queden grumos. Lo vertemos en los moldes de polo y llevamos al congelador unas dos horas. Pasado este tiempo, clavamos los palitos de madera y dejamos al menos, dos horas más.

Para la cobertura, fundimos la manteca de cacao en el microondas, cuidando que no coja mucha temperatura, vamos poniendo de 15 en 15 segundos, sin dejar de remover, hasta que quede totalmente líquida pero sin calentarse demasiado.

Llegado este punto, añadimos poco a poco el cacao, sin dejar de remover para eliminar posibles grumos, y una vez bien mezclado, el azúcar, repitiendo el mismo procedimiento. Mezclamos muy bien hasta que no quede ningún grumo.

Preparamos el chocolate en un bol y el coco en otro. Desmoldamos los polos, y pasamos rápidamente primero por el chocolate e inmediatamente por el coco. Depositamos en un plato forrado de film y previamente enfriado y llevamos de inmediato al congelador. Esto hay que trabajarlo deprisa, de lo contrario los polos empezarán a fundirse.

Listo. Un par de horas de frío extra y a disfrutar. 

Fácil, ¿no? y ricos ricos, sin lactosa ni gluten, no se les pude pedir más....

Mabel.





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Tarta de Chocolate Raw

¡Bienvenido Octubre! Poco a poco van desvaneciéndose los días de calor, las noches se vuelven fresquitas y, salvo este condenado Veranillo de San Miguel que nos está regalando días bochornosos, las tardes son más suaves y las horas de luz se han reducido considerablemente. Era el momento perfecto para probar esta receta.

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Le tenía ganas a esta especie de cheesecake vegana. Pero quería chocolate, y no se me ocurrió mejor manera de hacerla. Además, había comprado un paquete de cacao puro de sudamérica (no especifica de dónde), y tenía que darle un estreno digno. Bendito Amazon que hace que el mundo sea un lugar más cercano.
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Pudín de Fresas y Chía.

Y el verano se fue. Se nos ha ido. Aunque aún hiciera algo de calor, el verano ha decidido marcharse.

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Menos mal que tenemos fresitas. No todo iba a ser malo.
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Tarta Cruda de Fresas.

Soy feliz. El mercado está lleno de fresas. Rojas y jugosas fresas. Y forma parte de la Santísima Trinidad Frutera de mi casa, junto a los plátanos y las naranjas. Bueno, tengo más frutas favoritas, pero si tengo que hablar de los gustos del resto de la familia, (lo que viene a ser mi costilla y yo), ese triángulo amoroso es el reinante.

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Por eso no puedo dejar de hacer cosas con ellas. No siempre mis recetas con fresas triunfan en casa, pero yo me las papo tan feliz. Y al resto de la casa, pues se las pongo tal cual con un poco de azúcar en un bol, y todos somos felices.
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Mermelada Cruda de Chía y Arándanos.

Creo que no hay cosa que me guste más para almorzar o merendar que unas tostadas con mermelada. Y siempre que sea posible, casera. Un buen pan integral en rebanadas, la tostadora, un chorrito de aceite de oliva virgen extra y una cucharada de mermelada. Y que se pare el tiempo.

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Pero, ¿y si preparamos una mermelada espesita, sin azúcar refinado y sin cocción?
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Energy Balls de Pecanas y Té Matcha.

¿No suele pasaros, que compras un ingrediente supuestamente maravilloso, y cuando vas a catarlo te quedas algo insulsa? Pues eso precisamente me pasó a mi con el té matcha.

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Bien, recapitulemos. Quizás es porque el té en cuestión lo compré en el Mercadona, y tal vez su textura no era la más idónea para degustarlo, pero lo cierto es que cuando intenté disolver esos sobrecitos en el agua hirviendo, encontré más posos de los que eran deseables.
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Helado Vegano de Chocolate muy Cremoso.

A mi, la verdad, me da igual que haga calor o no si me apetece un poco de helado, ¿os pasa igual a vosotros?

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Una bola de rico helado, bien en la copa bien en un cucurrucho de galleta. Y si encima es de chocolate puro, aún mejor.
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Pudín de Persimon y Chocolate. Receta con dos ingredientes.

Por fin tengo un respiro, y qué mejor que disfrutarlo con un postre como éste.

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¿Qué os parece? Fruta y chocolate en un mismo bocado.
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Pastel Crudivegano de Chocolate y Plátano.

¿Quien quiere un cachito de pastel?



Bueno, vale. Lo compartiré... aunque la verdad cuando lo he probado me ha sorprendido lo ligero que resulta ¡y lo sabroso que es! Y sin cocción. A ver quién da más.



Os habréis dado cuenta de que mis dulces últimamente son de todo menos normales. Y es que tengo un problema: son tan tan golosa que no puedo pasar sin tomar dulce mucho tiempo. Los dulces industriales no son una opción, están llenos de calorías vacías y de sustancias que no termino de catalogar. La solución pasa por cambiar de hábitos, y la repostería vegana me parece una estupenda elección. Aquí encontré esta receta, que he adaptado a mi gusto.



Claro que tomo huevos, lo que no tomo es leche de vaca (nos provoca estreñimiento), al menos no si no ha fermentado, por eso sí la tomo en forma de yogur y quesos. Y me encanta el pescado. Y la carne igual, aunque casi siempre pollo y en ocasiones magro de cerdo y hamburguesas de ternera que prepara mi carnicero (deliciosas por cierto, por eso no las hago yo). Pero dado que los dulces representan una parte importante de mi dieta, lo menos que puedo hacer es que estos sean lo más saludables (y deliciosos, claro) posible.



Así que ahora, salvo algún pastel que vaya a compartir con mucha gente, este será el tipo de postres que vais a encontrar por aquí. Ya que vamos a caer en la gula, al menos que no tengamos remordimientos de conciencia. Un aviso: aquí calorías hay unas cuantas, pero son grasas saludables y está llenito de fibra. Yo no le he endulzado porque ya me voy acostumbrando a endulzar de forma natural, y los dátiles cumplen su cometido. Pero supongo que siempre se podrá añadir al gusto un chorrito de miel (aunque ya no sería vegano), azúcar moreno o cualquier otro tipo de endulzante,

He utilizado para el topping el sirope de chocolate Mary Lee que venía en mi Degustabox de diciembre. Si quieres conseguir tu primera caja a un precio especial, utiliza mi código:
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Conviene preparar de víspera.

Ingredientes (para 4 raciones):

Para la base:

-1 taza (250ml) de dátiles remojados previamente en agua tibia y bien escurridos.
-1 taza (250ml) de nueces.
-1/4 taza (65ml) de copos de avena.
-2 cucharadas soperas rasas de cacao puro en polvo (por ej Valor).

Para el relleno:

-2 plátanos maduritos.
-1 puñadito de pasas.
-el zumo de 1/2 limón.

Topping:

-1 plátano.
-frutos secos al gusto (yo he puesto un poco de almendra fileteada).
-sirope de chocolate.

Trituramos en el robot las nueces, el cacao y la avena, hasta dejarlas casi harina. Volcamos en un bol grande y reservamos.

Trituramos los dátiles troceados hasta que queden lo más deshechos posible. Vertemos los dátiles sobre la mezcla de las nueces y vamos mezclando bien hasta integrar todo.

Ponemos una lámina de papel de hornear cortada del tamaño del fondo de un molde desmontable que no sea muy grande, y acomodamos la mezcla dejándola de un grosor más o menos igual por todo el fondo. Tapamos y llevamos a la nevera una hora.

Para el relleno, trituramos los plátanos con el zumo de limón y las pasas en el robot (no en la batidora, o quedará líquido), hasta que quede una mezcla cremosa y con las pasas a trocitos pequeños. Las pasas ayudan a que la crema tenga consistencia, no temáis que no queda líquida.

Sacamos la base de la nevera y la cubrimos con el relleno. Tapamos bien y dejamos hasta el día siguiente.

Para servir, cortamos el plátano en rodajas super finas y repartimos sobre el pastel, terminando de decorar con los frutos secos al gusto y el sirope.

Yo he sacado cuatro raciones, y queda muy suave y está deliciosa y es muy fácil...

Mabel.

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Mousse de Cacao y Dátiles.

No renuncio al chocolate, eso nunca.



Con lo bueno que es para la salud... la pena es que casi siempre las preparaciones más apetitosas suelen ser las más calóricas.  Y, de vez en cuando, me apetece un caprichito. Solía tener cargo de conciencia, hasta que encontré esta receta.



Los ingredientes pueden resultar, cuanto menos, extraños. Pero os aseguro que sabe a chocolate y del bueno. La adición de dátiles contribuye a endulzar naturalmente la mousse, aunque yo he de decir que he tenido que añadir una cucharada de azúcar moreno, ya que mi paladar no está acostumbrado a los dulces sin azúcar. Y el perfume que le otorga la ralladura de naranja, simplemente delicioso.

Que me encanta el aguacate, no es ninguna sorpresa. Por eso tenía ganas de probar esta receta, que ya conocía aunque con diversas variantes. Me he decantado por esta en cuestión por la presencia de la naranja, que ahora tengo de cosecha propia y gracias a los últimos fríos han ganado en dulzor.



No será la última vez que lo prepare, porque para mi sola estas cantidades son perfectas, ya que me salen tres vasitos como los de la foto. Os aconsejo dejarla reposar un día en la nevera, ya que gana en textura y en sabor.

Con esta receta, participo en el reto de Pilar, Color y Sabor de Temporada, que este mes estaba dedicado al dátil y la col de Bruselas.



Ingredientes (para 3 vasitos de 125 ml):

-1 aguacate grande y maduro.
-7 dátiles.
-1 naranja, su zumo y su ralladura, mediana.
-2 cucharadas soperas de cacao puro Valor.
-1 cucharada sopera de azúcar moreno.

Preparación:

Ponemos los dátiles, deshuesados, a remojo en el zumo y la ralladura de naranja durante una  hora.

Con el accesorio picador de la batidora, trituramos todos los ingredientes juntos, hasta que la textura sea lo más homogénea posible. Repartimos en vasitos, tapando bien y llevamos al refrigerador hasta el día siguiente.

Una mousse diferente y llena de matices. ¡Y sanísima! Os animo a que la probéis sin dilación, cuanto menos os sorprenderá.

Mabel.


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Pudding de Manzana y Chía.

¿Conocéis las semillas de chía?



Son unas bolitas negras llenas de propiedades.. Son ricas en calcio, fibra, potaso, hierro y están llenas de proteínas. Además son una buena fuente de antioxidantes y de omega 3. No se me ocurre mejor carta de presentación.

Si a esto añadimos que son super saciantes y que tienen un sabor agradable, no hay excusas. Yo las empecé a tomar hace algunos meses, como podéis comprobar en esta mouse de kiwi y aguacate, pero me relajé y las olvidé de alguna manera en el fondo de la despensa. Sin embargo, me he puesto manos a la obra buscando formas atractivas y sencillas de tomarlas. Estas copas que os traigo hoy son un ejemplo perfecto: un postre fácil, ligero, nutritivo y lo mejor, que está muy rico

.

Sólo tienen un inconveniente, y es el tiempo de reposo en el líquido para que se hinchen. Son un ingrediente perfecto para mousses y cremas, aportando una textura muy apetecible. También se pueden usar en panes, galletas y bizcochos. Seguiremos investigando.

Hoy os traigo, como os he dicho, un postre perfecto si estamos a dieta. Y si no, también. Además de ligero, es sabroso y muy completo. ¡Y supersencillo de preparar!

Tiempo: 2 minutos más unas cuatro horas mínimo de reposo en la nevera.

Ingredientes (para dos raciones):

-2 cucharadas soperas rasas de semillas de chia.
-3 cucharadas soperas de compota de manzana sin azúcar (yo uso una Bio de mi herboristería habitual).
-150 ml de leche de soja (u otra leche vegetal, al gusto).
-1 cucharadita de postre de miel (o 2, si sois golosos).
-canela de Ceylán (de Especias Antonio Catalá).
-una pizca de vainilla (opcional, pero le da un gusto muy rico).
-1/2 manzana en rodajas, para servir.

Tan sencillo como mezclar todos los ingredientes excepto la manzana en rodajas. Repartimos en los recipientes y llevamos a la nevera mínimo 4 horas.

Para servir, decoramos con las rodajas de manzana y espolvoreamos de un extra de canela. Fácil, ¿no? y sorprendente de rico.

¡Quien dijo que no podías tomar postre estando a dieta! Ya veis que todo es posible...

Mabel.
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Mousse de Kiwi, Aguacate y Semillas de Chía.

¿Quién dijo que teníamos que renunciar al postre aun estando a dieta? Porque lo que os traigo hoy os hará cambiar de opinión seguro.



Hacía tiempo que no os enseñaba una receta con aguacates, que me encantan. Y los pobres kiwis, abandonados a su suerte y consumidos en la más absoluta soledad... o si tenían suerte formando parte de alguna macedonia.



Pero desde que descubrí que los aguacates suplen perfectamente a las natas en cremas y demás preparados, además de otorgar una consistencia estupenda a cualquier batido, decidí probar esta receta. Además, las semillas de chía, que he incorporado recientemente a mi dieta (son muy ricas en ácidos omega-3), contribuyen aportando espesor y la textura final es estupenda.



Yo he adaptado esta receta, poniendo un poco los ingredientes que tenía a mi disposición. Y como encontré los frutos rojos a un precio estupendo en el súper, coroné mi postre con un puñadito. Un auténtico placer esta mousse, que además no te hará sentir para nada culpable de haber cedido a un postre aunque estemos a régimen.



¡Ah! Además es crudivegano, casi apto para cualquier dieta.

Con esta receta participo en el reto de Pilar, Color y Sabor de Temporada.



Tiempo: 10 min +1 hora de refrigerador.

Ingredientes (para cuatro raciones):

-1 aguacate mediano.
-2 kiwis.
-1 cucharada sopera de azúcar moreno (o dos, si lo queremos más dulce).
-1 y 1/2 cucharadas soperas de semillas de chía.
-1/2 vaso de zumo de piña comercial o natural si tenemos.
-Para decorar: 4 láminas de kiwi, unos arándanos y unas frambuesas.

Ponemos todos los ingredientes en el vaso de la batidora. Trituramos bien y llevamos, en el mismo recipiente y bien tapado, una hora a la nevera (o más tiempo, una hora mínimo).

A la hora de servir, repartimos en los vasitos con una cuchara grande y decoramos con las rodajas de Kiwi, los arándanos y las frambuesas.

Rico, sencillo y sanísimo. Espero que os haya gustado.

Mabel.
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