Platos fríos

Platos fríos
Platos fríos

Helados y polos

Helados y polos
Helados y polos

Bundt cakes

Bundt cakes
Bundt cakes
Mostrando entradas con la etiqueta QUICHÉS. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta QUICHÉS. Mostrar todas las entradas

Tarta De Cebolla Con Emmental Y Tomatitos.


¡Hola gente!


Hoy llego tarde, muy tarde. Pero es que ayer prometí subir la receta. Y si Mabel dice que la sube, pues la sube.


Esta receta la he sacado de un libro de cocina vegetariana que me regalaron siendo muy jovencita. No tiene fotos, pero está lleno de dibujitos muy naif que son la mar de inspiradores. Y que te apetezca cocinar sus recetas sin tener imágenes ya es mucho mérito. 






Me encantan las tartas saladas. Me encanta la cebolla y me encanta el queso. ¿Hace falta decir lo rica que está esta propuesta?... 


Estoy en modo light. Cuando me vaya de viaje ( que me quedan unas seis semanas), sé que voy a pecar. Y mucho. Necesito reeducarme para no caer en la más absoluta bulimia. Mira que yo me conozco y los todo incluido tienen mucho peligro... Pero bueno, no os adelanto más que me pierdo.






Esta propuesta es ideal para dos, y perfecta para la cena. Perdón por las fotos, pero es que la hice por la tarde y sabía positivamente que no iba a durar mucho más...


Tiempo: 30 min + 30 min de horneado.

Ingredientes: (para dos personas)


-una lámina de masa brisa regrigerada.

-1 cebolla grande, dulce.
-dos puñados de emmental rallado.
-1 tomate de pera, o un puñadito de cherry.
-2 huevos.
-100 ml de leche semi.
-AOVE
-perejil, tomillo, pimienta negra, sal.

Primero sacamos la masa brisa de la nevera. Dejamos atemperar. Encendemos el horno a 200º.


Picamos la cebolla a tiritas finas. La ponemos a pochar a fuego bajo con un chorro de AOVE y la aderezamos con perejil y tomillo. Dejamos hacer hasta que esté bien hecha.


Mientras se entibia, batimos los huevos con la leche y salpimentamos. Añadimos el queso y mezclamos bien.


Ponemos la masa sobre un molde engrasado. Ponemos la cebolla en el fondo, regamos con los huevos y repartimos encima los tomates a cubitos. Si son cherry cortados a la mitad.


Llevamos al horno hasta que se doren los bordes y la masa haya crecido.


Reposamos unos diez minutos y al ataque.


Podemos acompañar con una ensalada completa y una cervecita bien fría, y a disfrutar.


¡Buen provecho!


Mil besos y gracias por estar aquí.
4

QUICHÉ DE ESPINACAS Y ANACARDOS CON MOZZARELLA.

¡Hola amores!

Si algo me gusta a mí es una buena quiché para cenar.





La quiché es un plato de lo más socorrido, pues admiten casi cualquier tipo de relleno. Otro día os enseñaré la Lorraine, la quiché por excelencia. Pero la que hoy nos ocupa no desmerece en absoluto. Es más, está igual o más buena si cabe.





La idea rondaba porque habían unas espinacas que habían quedado de la cena rondando por la nevera. Me di cuenta de que no tengo ninguna receta con espinacas, creo, ¡con lo que me gustan!

Además tenía en la nevera una masa brisa fresca del Lidl, y había que probarla. La verdad es que está muy rica y es muy barata. No es demasiado quebradiza y es muy crujiente cuando aún está caliente. Totalmente recomendable.






No le he puesto nata para reducir el número de calorías. He utilizado leche semidesnatada y el resultado es igual de bueno. Además las espinacas no estaban fritas sino cocidas, aunque valen las dos igual.

¡Y al día siguiente está igual de buena, tanto fría como caliente!

Con esta receta participo en el reto de Marisa y Rosalía, Reciclando Sabores:





Tiempo: 15 min. más 45 min. de horneado.

Ingredientes (para cuatro raciones):

-una lámina de masa brisa, fresca o descongelada.
-un puñado de espinacas cocinadas y frías.
-2 huevos L.
-150 cc de leche semidesnatada.
-dos puñados de mozzarela rallada.
-un puñado de anacardos, troceados.
-pimienta negra recién molida, sal.

Primero sacamos la masa de la nevera y dejamos atemperar unos 15 min, si es fresca. Si es descongelada necesitará una media hora para estar manejable y que no se rompa al manipularla.

Mientras, encendemos el horno a 200ºC.

En un bol ponemos todos los ingredientes menos el queso y los anacardos. Yo meto un poco la minipimer para deshacer bien las espinacas, aunque esto es opcional, ya que al trocear la quiché una vez cocinada no encontramos filamentos de la verdura si la trituramos.

Añadimos el queso y los anacardos.

Colocamos la masa sobre el molde sin quitar el papel (la fresca lo lleva, la congelada no lo sé), y acomodamos bien la masa en el fondo. Recortamos el sobrante tanto de masa como de papel. (Yo, cuando está la quiché en el horno, hago una bola con los recortes de masa, la extiendo en una hoja de papel de hornear y la enrollo. La meto en el congelador y me da para una tartita pequeña).

Vertemos la mezcla de huevos en el molde forrado con la masa. Llevamos al horno durante 45 min, más o menos, o hasta que esté totalmente cuajado.

Dejamos atemperar y sacamos del molde y retiramos el papel. Voilá.

Rico es poco...

¡Mil besos y gracias por estar aquí!



4

QUICHÉ DE TOMATES Y ALCACHOFAS... para dos.

¿Qué tal vamos?


Después de tanto dulce, toca ya una recetita salada, ¿no creéis?





Mi cuñada me regaló una bolsa de alcachofas recién cogidas. Me encanta la alcachofa, en casa son todo un manjar, sobre todo en tempura.

La receta que hoy os ofrezco es ligera y apetitosa, perfecta para una cenita para dos. El secreto está en elegir un buen queso con mucho aroma, y que los tomates estén maduros, en todo su sabor.

Con un buen vinito y un aperitivo sencillo, el éxito está asegurado.


Ingredientes (para dos personas):

-una lámina de masa brisa (yo, de Rana)
-cuatro alcachofas.
-dos tomates de pera, medianos.
-dos huevos.
-1/2 brick de nata para cocinar (100 ml)
-75 gr de queso de rulo de cabra.
-pimienta negra, albahaca o perejil, sal, nuez moscada.
-1/2 limón.

Los tomates, los pelamos, los cortamos en rodajas y los ponemos en un colador, para que escurran toda el agua.

Pelamos bien, quitando todas las hojas verdes y dejando el corazón, las alcachofas. Inmediatamente de haberlas pelado, las cortamos en cuatro y vamos poniendo en un bol con agua y el zumo del limón, para evitar que ennegrezcan. Las ponemos a hervir unos dos o tres minutos. Dejamos escurrir bien en un colador.
Nota: yo las puse crudas, pero es que a mí me gustan así. Si las hervís quedarán más suaves.

Estiramos la masa en un molde redondo. Cortamos el sobrante.

En un bol, ponemos la nata, los huevos y el queso desmigajado y batimos bien. Sazonamos al gusto con pimienta, sal, hierbas y nuez moscada.

Ponemos los tomates sobre la masa brisa y encima los corazones de alcachofa. Regamos con la mezcla de nata y huevos y llevamos al horno a 180º unos 30 minutos.




Si vemos que se doran mucho las alcachofas antes de tiempo, podemos cubrir con una hoja de papel de aluminio.

Dejamos reposar una media hora, servimos.





¡Rico rico y ligero!

Abrazos mabeleros.



7

QUICHÉ DE PATATA ILUSTRADO.

Hola a tod@s.

Hoy os muestro una manera diferente de comer patatas: en una quiché de base crujiente y relleno cremoso.




Tiene tantas variantes como verduras tengamos en la nevera, pero yo decidí hacerla de diferentes raíces, y nos ha gustado mucho el resultado. 




Las indicaciones son para cuatro raciones.


Para la base:


-100 gr de mantequilla (no margarina) en trocitos.

-2 cucharadas de agua muy fría.
-la harina que admita.

Para el relleno:


-4 patatas pequeñas, cocidas con su piel y frías.

-1 zanahoria.
-1 rábano grande o dos pequeños.
-2 lonchas de jamón serrano.
-1 brick pequeño de nata para cocinar.
-2 huevos.
-un puñadito de queso rallado, a nuestro gusto.
-pimienta negra, nuez moscada.

Primero preparamos la base: mezclamos la manteca con el agua y un pellizco de sal. Vamos añadiendo la harina hasta que obtengamos una masa elástica. Cubrimos bien y llevamos a la nevera al menos dos horas.


La zanahoria y los rábanos los cortamos en rodajas y los escaldamos dos minutos en agua hirviendo. Yo los preparé el día de antes (por falta de tiempo) y se me quedaron los rábanos de color fucsia...


Extendemos la masa en un molde redondo (unos 22 cm +/-)




Depositamos en el fondo las patatas peladas y en rodajitas y las raíces antes preparadas. Agregamos el jamón desmenuzado.




Batimos los huevos con la nata y el queso y salpimentamos y añadimos una pizca de nuez moscada. Vertemos encima.





Llevamos al horno a 200º unos 45 minutos o hasta que se dore.



Tiene que reposar una hora por lo menos, y al día siguiente está buenísimo también.





Con esta receta participo en el reto BBSS-recetas de primavera y verano, en la categoría de segundo plato,  que nuestra querida Marisa de Thermofan ha vuelto a organizar.  Las bases del concurso son las siguientes:


Buena: Que la receta sea atractiva y apetezca prepararla.

Barata: La receta no incluirá entre sus ingredientes productos de precio elevado. Serán productos fáciles de adquirir en cualquier comercio.

SanaLa receta no podrá contener grasas saturadas, azúcares ni sal en exceso, alimentos con muchos conservantes o precocinados

SencillaEl proceso de elaboración no será complicado y la explicación será muy clara


Espero que os haya gustado.

¡Qué aproveche!
14

QUICHÉ LORRAINE (versión libre).

Y aquí tenemos la tercera de las quichés del domingo.
Con esta receta nunca hay problemas ¡les encanta! A todos: a los abuelos, a mis cuñados y a los críos. Hasta David la prueba a veces (jajaja). Lo único es que yo, que siempre estoy innovando, le puse puerro verde, ya que lo vi en el súper y pensé que le daría color al relleno. Y se quejaron, no estaba igual que siempre...

Esta es mi versión simplificada de la internacional Quiché Lorraine, así es como nos gusta en casa y así es como os la enseño.

Ingredientes:

-1 lámina de masa quebrada congelada (otra vez de Hacendado).
-1 tarrina de bacon cortado en tiritas.
-1 brick de nata para cocinar.
-2 huevos batidos y sazonados con 5 pimientas y sal.
-1 puerro verde (o blanco, da igual).

Extendemos la masa quebrada en el molde elegido. Salteamos ligeramente en aceite de oliva el puerro cortado en discos. Lo depositamos sobre la masa. Extendemos también el contenido de la tarrina de bacon.

Regamos con los huevos batidos y luego con el brick de nata. Salpimentamos un poco por encima.
Llevamos al horno a 180º hasta que se haya dorado la superficie. Listo.
Receta fácil, riquísima y que gusta tanto a niños como a mayores. ¿Se puede pedir más?

¡Buen provecho!
12

QUICHÉ DE TRIGUEROS, AJOS TIERNOS Y GAMBAS.

Hola a tod@s.

Como os prometí, voy a postear a lo largo de la semana los platos que cociné para la comida del domingo. La familia de David es muy extensa, y cuando nos juntamos todos el número nunca baja de quince personas. Con semejante panorama, mi fórmula (y funciona) es: pon mucho de picar, y al llegar al plato fuerte que ya estén llenos.

Siempre preparo tres o cuatro platos fríos para tapear. En esta ocasión, como éramos menos que otras veces, preparé tres quichés diferentes, algo de embutido, quesos y snacks.

Tras las pasadas lluvias tenemos el término lleno de espárragos trigueros (asparagus aculifollius). He cogido verdadero vicio de ir a recoger cuando vamos al huerto, ya que tenemos la plantación en el monte. Así que decidí hacer algo con ellos, ya que en casa gustan mucho.
Ingredientes:

-1 lámina de masa quebrada congelada (yo usé Hacendado).
-1 manojo de trigueros bien tiernos y frescos.
-1 manojo de ajos tiernos, sólo la parte blanca.
-1 puñado de gambas congeladas.
-2 huevos batidos y sazonados con pimienta negra molida y sal.
-aceite de oliva virgen extra y sal.

Más sencillo imposible. Primero descongelamos la masa quebrada dejándola a temperatura ambiente mientras preparamos el relleno. 

En una sartén, salteamos el ajo en trocitos con aceite de oliva. Cuando esté transparente, añadimos los trigueros cortados en trozos de unos dos cm, las gambas a trocitos y sazonamos. Cuando estén las gambas hechas apartamos del fuego.
Colocamos la masa en un molde redondo, cortando con un cuchillo lo que sobre. Reservamos estos cortes de masa. Ponemos el sofrito sobre la masa.
Vertemos los huevos (reservamos un poquito para barnizar) sobre el sofrito. Acto seguido, con los restos de masa hacemos unas tiras finas. Vamos colocándolas en forma de rejilla sobre la quiché.
Alternando un sentido y el otro. Cuando hayamos cubierto la quiché, barnizamos con el huevo reservado con ayuda de un pincel de cocina.
Llevamos al horno a 180º durante unos veinte minutos o hasta que se haya dorado la superficie. Listo. Es preferible hacerlo de víspera (a mí me gusta más así), ya que coge cuerpo la quiché y sus sabores se acentúan.
Yo lo sirvo en  fuente redonda cortado en cuñas pequeñas. Riquísimo...

¡Buen provecho!
14