Imaginaos: vienes de vacaciones, con las maletas llenas de ropa sucia y ganas de tirarte por un puente cuando descubres que la cena ya no te la van a servir, que te toca a ti ir a comprar porque dejaste la nevera hueca antes de irte, que tienes que poner lavadoras como si no hubiera un mañana, y sobre todo ordenar de nuevo tu vida tras una semana en el limbo (o en Canarias). Y, sobre todo, que ese precioso bronceado que traes no te va a durar más de tres o cuatro días.
Y te encuentras, tras poner al día tu Instagram, un sorteo organizado por @brecolguide, que consiste en un curso de pan amasado de masa madre, en Migas, en la capi. Te mola, compruebas que el día del curso no te rompe los horarios (suponiendo que te tocara, claro), y sigues los pasos para participar. Y te olvidas.
Bien, esto sucede el lunes. La semana transcurre sin mayores sobresaltos, y el viernes, me llega una notificación del Insta: "la ganadora del sorteo del curso de pan amasado de masa madre es @mabel_kitchen". Ualá. Ualaualaualá. Alegría máxima. Me pongo en contacto con los chicos de BrecolGuide y me apuntan para el curso del sábado.
Y allí que me presento. Lo primero, nos disponen a cada uno una bandeja con harina de trigo, algo de levadura de panadero, sal y un banetone con tres harinas diferentes (kamut, centeno, espelta), para elegir con cual combinaremos en nuestro pan. Yo elijo la de Kamut, que era la única que no había probado antes. Tras unas instrucciones básicas, ruegos y preguntas y el correspondiente amasado con la masa madre elegida (había de trigo y de centeno), nos disponemos a hacer lo mismo, pero con una masa fermentada con levadura, la básica que se suele usar en panadería, para poder ver las diferencias entre ambas.
Luego, dejamos reposar las masas un tiempo prudencial, para permitir la fermentación antes del horneado. En este tiempo es cuando los maestros panaderos, nuestros profes en el arte del pan, nos iluminan con sus consejos y nos enseñan el funcionamiento del obrador. Me encantó el ver las harinas, las masas preparadas para utilizar y la repostería fermentando para el día siguiente. No lo he contado nunca, pero mi primer trabajo fue en una cadena de croissanterías, y aunque las masas nos llegaban congeladas listas para meter en la fermentadora, el tema del horneado lo conozco hace tiempo.
Después, horneamos nuestras barras y nuestros panes. Y Ramón, con su creatividad desbordante, nos hizo los cortes en nuestros panes de masa madre. Los de masa blanca normal los hicimos nosotros, mucho más conservadores. Y aquí el resultado de nuestra horneada:
Los de masa blanca de levadura:
Mis panes de masa madre con kamut y trigo:
Y nos llevamos a casa nuestras creaciones. Lo más duro fue soportar el olor del pan recién hecho en el coche, ahí a mi lado, todo el camino de regreso a casa.
Pese a que el proceso había sido acelerado premeditadamente para poder tocar todos los pasos de la elaboración del pan en tres horas, que era la duración del curso, la miga al día siguiente estaba todavía muy rica. De hecho, estuvimos comiendo este pan todo el fin de semana, y el que sobró lo congelé en rebanadas. Veo unas torrijas venir a lo lejos...
No puedo dejar de recomendarles. Por simpáticos, por amenos y por didácticos, no sólo los talleres (que también), sino los chicos de Migas, que nos hicieron pasar una tarde de lo más entretenida, por cierto, me han chivado que su brioche de naranja y chocolate es épico. Y, que no se me olvide, gracias, gracias a los chicos de Brecol Guide, porque sin sus sorteos no les habría conocido.
Yo, de momento, estoy practicando a tope con la masa madre que me traje a casa. En breves os pongo el resultado del primer experimento. Ya os digo que rico está, con sus más y sus menos. Os lo contaré todo, todo y todo.
Mabel.
¡Oh qué experiencia tan bonita! Estos regalitos se aprovechan muchísimo y salta a la vista que estás encantada con este curso. Las fotos de los panes son impresionantes y se nota que mejores tienen que estar. Ahora a seguir practicando y compartiendo tus conocimientos con nosotros
ResponderEliminar¡Besos mil!
De verdad Cuca, que me dieron una alegría enorme. Además me ha venido genial para exponer dudas, y los chicos me dieron un montón de consejos sugerencias. Poco a poco iremos viendo nuevos avances por aquí en plan panarra.
EliminarMil besos preciosa.
Hola Mabel, te sigo hace un tiempo por Instagram y he descubierto tu blog que me encanta.
ResponderEliminarQué suerte haber ganado el sorteo!!!! Con lo que me gusta a mí un buen pan!!! Qué pinta!!!
Y además vivimos las dos en Valencia. Un saludo. Me quedaré por aquí.
Hora guapa!!! Tú y Lenny sois más que buen recibidos aquí! Espero que te guste lo que encuentres.
EliminarBesos mil!!!
Hola Mabel. Ya has visto que he entrado por IG, pero me vas a tener que dar clases. Ni siquiera tengo boton en el blog.
ResponderEliminarSabes de mi amor por el pan y por hornear, pero nunca he hecho un curso. Fue rápido, pero te vino en el momento justo ya que estabas empezando a toda marcha.
La harina de kamur la usé en unos panecillos que publiqué hace poco y me gusta.
Felicidades y muchos besos.
Paciencia, al principio te costará un poco, pero verás como te harás con él. Yo llevaba un tiempo intentado ponerme el iglink, y al final lo he hecho solita.
EliminarLo del curso vino así, de repente, y justamente había hecho por primera vez mi masa madre. Claro, que allí me enteré que tenía que tirarla a la basura, ya que estuvo una semana sin alimentarse, jajajja. Pero no es problema porque me traje otra del obrador.
Esto de los cursos mola, son amenos, siempre aprendes algo y encima pasas un rato muy, muy entretenido.
Está rica esta harina, es dulzona y tiene un color amarillito precioso. La volveré a utilizar seguro.
Un beso muy grande.