Hace poco publicaba esta foto en Instagram, y es mi gofre después de descongelado.
¡Sí! Por fin tengo gofrera. Había ido tras ella un tiempo. pero siempre acababa escabulléndose. La deseaba por dos cosas: por lo bonitos que quedan los gofres en ella (salen porciones con forma de corazón) y porque podía racionar la cantidad de dulce que prepararía con ella (recordemos que en casa la única golosa soy yo).
Mi principal deseo era buscar recetas saludables, con la menor cantidad de harina de trigo posible ni grasas, y que fuesen resultonas. Esta receta fue la ganadora... me encanta la harina de avena. Y los frutos rojos, no podían faltar. Además, he adaptado la cantidad de ingredientes para no hacer demasiados gofres, por lo que es ideal para dos o tres personas. Yo, me comí dos y el resto los congelé, y confirmo que quedan perfectos después de descongelados.
Hoy la entrada es cortita, pero es que ni tengo fotos decentes ni tiempo para más, pero prometí compartir la receta y aquí la tenéis: fácil, rica y saludable. Del relleno, ya os encargáis vosotras... ¡no me hago responsable!
Bien, pues hoy os comparto la primera propuesta para hacer gofres, y digo primera porque habrán muchas más, os lo aseguro.
Medidas tomadas con un envase de cristal de los de yogur (1/2 taza).
Tiempo: 10 min.
Ingredientes (para 3 raciones):
-1/2 taza de leche de soja o de avena.
-1 taza de harina de avena.
-2 cucharadas soperas de compota de manzana (yo uso sin azúcar, receta
aquí)
-1 cucharada sopera de azúcar moreno.
-1 clara de huevo.
-2 cucharaditas de café de levadura química.
-2 cucharadas soperas de cacao 0% (opcional, yo le puse a la mitad sí y a la mitad no).
-1 punta de cuchillo de canela molida.
Encendemos la gofrera, yo la pongo al 75% de potencia.
Engrasamos las placas con un poco de aceite o, como yo he hecho, con spray para hornear.
En un bol, batimos la leche, la clara y la compota hasta que esté homogéneo.
Añadimos el resto de ingredientes e integramos muy bien.
Ponemos 4 cucharadas soperas de masa en la gofrera, vertiendo la masa desde el centro, para que se distribuya por igual. Cerramos, a mi me tarda unos cuatro minutos. Sacamos con una espátula no metálica y depositamos en un plato, así hasta acabar con la masa.
Con estas cantidades salen seis gofres.
¡Deliciosos!